Archivo del Autor: María Eugenia Hernández Blasco

Reconstrucción de "El Campito" desde el clima.

Con la visita de campo de esta semana mi intención era conocer los flujos producidos en “El Campito”.

Los factores que consideré más importantes que dificultan un total bienestar en dicho lugar son los causados por el  viento, la acústica  y elsoleamiento.

Para solventar dichos factores he decido reconstruir la fachada exterior de la caseta que constituye “El Campito”, integrando vegetación en la envolvente de ésta, de forma que actúe de aislante en la fachada, ya que el empleo de vegetación en fachada produce cantidad de ventajas como: 
-          Aislante térmico en el interior del edificio.
-          Sombra e interacción con la radiación solar.
-          Absorción de calor por evaporación.
-          Variación del efecto que el viento produce sobre la edificación.
-          Aislamiento acústico en el interior del edificio.
-        Protección de las membranas impermeabilizantes de la degradación por efecto de los rayos ultravioletas, las fluctuaciones de temperatura extremas, etc.
-          Habitabilidad de los espacios abiertos, proporcionando experiencias desde el punto 
de vista estético y de recreo.
-           Producción de alimentos en el caso de usarlo para agricultura. 

Hay gran diversidad de sistemas verticales de vegetación de edificios. En mi caso he optado por usar un enrejado modular anclado al suelo mediante una zapata corrida como soporte para plantas trepadoras, como por ejemplo buganvillas o jazmines.


La colocación de este enrejado se realizará con una separación de las plantas de la fachada para crear una cámara de aire y así permitir la circulación del aire entre el follaje y el muro, lo que hará que se ventile con mayor facilidad. El grado de humedad que contiene la planta refrescará el aire de dicha cámara. En cuanto a la acústica, la capa vegetal reflejará la mayoría de las ondas siendo el resto absorbidas por la cámara de aire.

Imagen 1- Esquema fachada vegetal.

Este sistema en verano, bloquea la radiación directa sobre la fachada, actuando como elemento de sombreamiento. De esta manera consigue mantener la temperatura interior en el edificio más baja, reduciendo hasta cinco grados dicha temperatura. Mientras que en invierno, el flujo de calor se invierte respecto del verano, ya que se produce de dentro hacia fuera. La fachada vegetal retiene dicho calor, evitando que se enfríe.

A parte de todas las ventajas proporcionadas también produce un interesante efecto visual en el espacio interior ya que el paso de la luz tamiza por la pantalla vegetal, dando un punto de vista diferente a la interpretación conceptual del hábitat interior.

Imagen 2- Enrejado modular para fachada vegetal.


Imagen 3- Resultado final.


 Imagen 4- Resultado final.


Imagen 5- Resultado final.

Reconstrucción de "El Campito" desde el movimiento.

Tras mi primera visita a "El Campito" y con mi análisis sobre el material encontrado decidí reconstruir un rincón de su sueño mediterráneo. Con la influencia de mi referente  opté por idear una hamaca-columpio con el objetivo de "buscar" el confort de mi anfitriona en su lugar predilecto.
Para llevar a cabo este proyecto también necesitaba conocer los movimientos, y las sensaciones que se producían en dicho lugar. Tras la observación de todo lo mencionado, el mayor problema que encontré fue el factor viento. Puesto que el sureste mediterráneo es una zona que goza de buen clima prácticamente todo el año, opté por proyectar una hamaca que fuera dinámica para días soleados y así poder disfrutar de su balanceo y a la vez la posibilidad de ser estática para aquellos días de fuertes vientos. Siguiendo la forma de trabajo de mi referente opté por realizar una maqueta a escala 1/10:

Imagen 1- Estructura.


Pensé en una estructura formada por dos montantes anclados a una placa soporte y unidos por un travesaño por su parte central, de forma que en días de viento la hamaca pueda anclarse a dicho larguero.

Imagen 2- Unión montante y travesaño.

Una vez obtenida la estructura soporte, procedí a realizar el cuerpo de la hamaca. Para ello ajusté las medidas con la malla de rafia plástica (a escala 1/10), la cual utilicé como soporte de dicho elemento. A continuación, con la influencia de Toriuchi Macadam, tejí formas circulares de crochet las cuales posteriormente uní a la base mediante hilo.

Imagen 3- Base hamaca.

 Imagen 4- Formas circulares a crochet.

 Imagen 5- Formas circulares a crochet y base hamaca.

Una vez unidas las formas "rellené" los huecos mediante pequeñas formas circulares a diferente color, quedando así un conjunto firme y homogéneo.

 Imagen 6- Cuerpo de la hamaca.

Por último, uní mediante cuerda y nudos, el cuerpo de la hamaca a una viga, la cual queda apoyada sobre los montantes.


Imagen 7- Resultado final.

 Imagen 8- Resultado final.

 Imagen 9- Resultado final.

Con la reconstrucción de este espacio, Bienvenida puede gozar de una zona de confort y bienestar. Se trata de una hamaca para ser colocada en la parte exterior de "El Campito", constituida mediante tela. Tejido resistente, elástico y flexible que proporciona una sensación térmica agradable adecuada para cada estación del año. Siendo ésta transpirable a la vez que presenta capacidad aislante. 

Por último, he vuelto a rehacer la storyboard, esta vez centrándome en un sólo movimiento: el que origina el factor viento en la repercusión de la hamaca.

 Imagen 10- Storyboard. Movimiento hamaca.

"El Campito" desde el clima.

He vuelto al campo de mi anfitriona; esta vez para conocer los flujos que acontecen y así profundizar más en la reconstrucción de su sueño mediterráneo.

En esta visita he observado diversas variantes que configuran su entorno desde "elementos imperceptibles".  
Lo primero que percibí fue la labor tan importante que desempeña la vegetación ante el factor viento. 

 Imagen 1-  Protección mediante vegetación .

 Imagen 2-  Protección mediante vegetación (planta).

Bienvenida dispone de una hilera de arbustos y árboles frutales en la parte frontal de su caseta. Con la vegetación logra modificar el aire exterior cuando el viento es menor a 40km/h; por lo que esto influye en el flujo de aire del interior de su caseta. 

En días de cuantioso viento, éste penetra por las holguras de la mallorquina situada en la fachada principal, produciendo un sonido similar a un silbido. 

 Imagen 3-  Sonido producido por el contacto del viento con las holguras de la mallorquina.

Por otra parte la vegetación también le proporciona aislamiento acústico a la caseta.  Con el paso de un vehículo observé que los árboles formaban una barrera sonora, haciendo así llegar un zumbido menos intenso a la zona donde queda situada la caseta. 

 Imagen 4-  Barrera sonora.

Por contra, debido al ruido ambiental y a la distancia entre la valla y la caseta, la intensidad de sonido de una persona gritando no llega a apreciarse en el interior de la caseta. Por este modo, Bienvenida no suele recibir visitas casuales ya que el invitado no conseguiría localizar a mi anfitriona si ella se ubica en el interior de la caseta. 

 Imagen 5-  Sonido insuficiente.

Respecto al soleamiento, sobre el plano de situación examiné el trayecto del sol para así poder analizar todas las sombras que proyectan los elementos que constituyen El Campito.

 Imagen 6-  Soleamiento.

De este modo percibí que al quedar la vegetación orientada en la parte sureste, esta no proporciona sombra a la caseta en las horas de mayor soleamiento. Quedando así la caseta expuesta totalmente a los rayos solares y produciéndose un ambiente cálido en su interior. 
 Imagen 7-  Proyección solar.

Otro flujo que percibí fue la recogida de aguas pluviales. Bienvenida instaló un sistema de recogida mediante un canalón que recoge las aguas que llegan a la cubierta. Posteriormente mediante una bajante estas aguas quedan depositadas en una cubeta metálica, produciéndose un sonido irregular cuando entra en contacto la gota de agua con el material metálico. Sonido dependiente de la intensidad de lluvia. 

Imagen 8-  Recogida de aguas pluviales.

Al introducirme en la caseta, vi la chimenea, la cual se encontraba encendida. Gracias a ello pude observar los flujos de su funcionamiento. Esta recopila el aire del exterior al interior de la misma, expulsando el gas y humo hacia la atmósfera. 

Imagen 9-  Flujos de una chimenea.

Por último, aprecié cómo Bienvenida estornudaba ante los agentes que se encontraban en el medio ambiente. Estos producían una reacción de alergia en su cuerpo que se manifestaba en forma de estornudo. 

Imagen 10-  Estornudo.

El estudio de los diferentes flujos que intervienen en su entorno me sirve para la continuación de la reconstrucción de su sueño mediterráneo, en busca de un gran confort para mi anfitriona.

Reconstrucción de "El Campito".

Durante estos días he estado pensando sobre mi visita a "El Campito".  Quizás lo que más me sorprendió fue esa cubierta que conformaba el porche realizada mediante una malla de rafia plástica. No podía dejar de pensar en el efecto que producía en la puerta; cómo un objeto que estaba situado en un lugar repercutía indirectamente (sin estar anexos) en otro a través del reflejo del sol. Necesitaba conocer más sobre dicho material para poder experimentar. Por ello, me dirigí a un bazar en el que pude adquirir malla de este tipo y comenzar a tantear.

La malla presentaba un aspecto visual uniforme y aparentemente suave debido a su brillo.Teniendo una estructura reticular y tiras de mayor dimensión, de color verde (en este caso), en el sentido transversal y tiras de menor espesor y color negro en el sentido longitudinal. Éstas lo que consiguen es un refuerzo total de la malla, lo que hace que la malla no se desuna. 
Procedí a cortar con las tijeras un trozo de la malla y experimenté una textura más rugosa que la inicial. Las puntas de las tiras quedaban "abiertas", lo que producía pequeños "pinchazos" en la piel a la vez que se iban disociando unas de otras. Su aspecto original se había perdido con mi intervención; ya no era una malla consistente. 


Foto 1- Malla "puntas abiertas".

También comprobé su resistencia a la tracción, experimentando sorprendentemente su escaso dilatamiento ya que a priori pensé que se iba a deformar.

Foto 2- Malla sometida a tracción.

Por último, una pequeña muestra la sometí a flexión, sin apreciar en la malla cambio alguno. 
Foto 3- Malla sometida a flexión.

Esto me hizo plantearme una posible reconstrucción de un espacio de "El Campito" a través de este material. Buscaba elaborar un espacio que pudiera ser palpado, probado; al igual que Macadam elabora parques infantiles donde el principal protagonista es el niño que se adentra en él. Quería un "lugar" que Bienvenida pudiera adentrarse y desconectar del exterior. Por ello pensé en una hamaca como elemento para su reposo.

Influida por Horiuchi Macadam, comencé a elaborar mi proyecto. Los proyectos de Macadam, característicos por sus formas (circulares, octogonales...) y colores, son proyectos elaborados a ganchillo o crochet. 
Buscaba un diseño similar para la elaboración de mi hamaca. Por lo que me puse a investigar sobre las formas de las piezas de sus proyectos y cómo realizarlas. Lo más similar que encontré fue el siguiente vídeo que os muestro, dónde he seguido paso a paso hasta elaborar (mediante tela, para mi aprendizaje) la siguiente forma:

Video 1- Paso a paso de cómo realizar una pieza similar a la de Macadam.


Foto 4 - Mi pieza (realizada mediante tela).

Una vez aprendida la forma creada, he optado por adaptar dicha forma al material originalmente analizado: la malla; quedando una forma como esta:

Foto 5 - Mi pieza (realizada mediante malla de plástico).

Aparentemente la pieza no tiene mucha similitud con la anterior. Mi finalidad sería crear una hamaca mediante módulos de malla. Aún no tengo claro si es un proyecto viable puesto que, como he comentado anteriormente, al cortar la malla, esta pierde consistencia y es prácticamente imposible que la pieza quede bien definida. 

Aún así, he continuado con la creación de mi proyecto realizando planos mediante autocad. He analizado las posibles formas de sujeción de la hamaca como las dimensiones de esta. 


 Foto 6 - Puntos de sujección.

  Foto 7 - Dimensiones.

Elaborando, finalmente, una propuesta de diseño, la cual reproduciré en una maqueta a pequeña escala. 


Foto 8 - Diseño.

Proceso de trabajo de Macadam.

Cada vez que me detengo a reflexionar, me sorprenden más las estructuras de Horiuchi Macadam. Estas no tienen que ver con el acero, la madera y los ladrillos, sino como he comentado en anteriores entradas, con cuerdas e hilos.

Pero, ¿cómo elabora estos monumentales parques?; ¿cuál es su proceso de trabajo?.
Bueno, os voy ha contar de forma resumida como Macadam trabaja durante aproximadamente tres meses la elaboración de estas estructuras:

Macadam dispone de un estudio, en el que junto con su equipo de trabajo, elaboran a mano pieza por pieza estos sorprendentes diseños. Para ello, utilizan toneladas de hilaza, las cuales son unidas in-situ. 
Antes de proceder a producir estas piezas, visitan el espacio donde la estructura va a ser ubicada para así comenzar con la realización del proyecto. Durante éste, utilizan diversas herramientas de trabajo; bocetos a mano, meditando diversas posibilidades; elaboran dibujos mediante software y el desarrollo de maquetas
Posteriormente, efectúan esas grandiosas formas tejidas a mano, necesitando la ayuda de diferentes arquitectos para el estudio de la resistencia y anclaje de las monumentales estructuras. 
Por último, durante el montaje (de una duración de 15 días aproximadamente), realizan pruebas de ensayo in-situ.

A continuación muestro imágenes de su proceso de trabajo:

Imagen 1- Dibujo.

 Imagen 2- Dibujo.

 Imagen 3- Dibujo.

 Imagen 4- Desarrollo software.

 Imagen 5- Desarrollo software.

 Imagen 6- Desarrollo software.

  Imagen 7- Desarrollo software.

  Imagen 8- Desarrollo software.

  Imagen 9- Maqueta.

  Imagen 10- Maqueta.

    Imagen 11- Elaboración en su estudio.

    Imagen 12- Elaboración en su estudio.

   Imagen 13- Montaje in-situ.

    Imagen 14- Montaje in-situ.

   Imagen 15- Montaje in-situ.

    Imagen 16- Montaje in-situ.

   Imagen 16- Resultado final.

El Campito: su sueño mediterráneo.

Ayer domingo, decidí ir al terreno de mi anfitriona. Os preguntaréis ¿para qué?; pues quería visitar uno de los lugares de su sueño mediterráneo. Un lugar a priori inexistente, que “creó” a su llegada. A pesar de “aterrizar” en una zona de playa, ella buscaba campo, vegetación; buscaba su raíz. Por ello, junto con su marido, decidieron formar un “rincón de calma” en una zona alejada de la ciudad, llamado por ellos “EL CAMPITO”.

Una vez allí me encontré con varios elementos sorprendentes. Por una parte, nada más a la llegada, observé los diferentes tipos de pavimento que componía “El Campito”. A la entrada un suelo de piedras gruesas incrustadas en el firme constituía la zona de rodaje. A medida que seguí caminando, las piedras eran más abundantes y pequeñas; su sección disminuía a la par que aumentaba el volumen de ellas.

 Foto 1- Acceso a "El Campito". Pavimento de piedra más gruesa. Factor natural.

 Foto 2- Pavimento de piedra fina y abundante. Intervención humana.


Foto 3- Arena y piedras para conformar el pavimento.

Al final del camino me encontré con una caseta, construida por el marido de Bienvenida. Esta tenía diferentes tipos de pavimentos; tres en concreto. Un pavimento de terrazo colocado en el exterior; más robusto, aparentemente absorbente al agua y resistente a la climatología. Y dos tipos de pavimento en la zona del interior de la caseta; un pavimento de gres en la entrada la caseta y otro pavimento de terracota en la salita. Cada uno para una necesidad diferente debido a las propiedades de estos. 


  Foto 4- Encuentro superficie exterior.

  Foto 5- Pavimento exterior de terrazo.

   Foto 6- Encuentro pavimentos interior.

Foto 7- Pavimento interior terracota.

Pero lo que realmente me asombró fue la ejecución de dicha caseta. Realizada con materiales sobrantes de obras. La unión de diferentes tipos de materiales, la adaptabilidad de unos con otros. Esa fusión de los materiales; tanto madera, como acero, ladrillo, etc. Materiales que tienen diferentes propiedades y que se unifican para conseguir un objetivo común: la creación de una caseta. 

 Foto 8- Pared interior caseta.

Foto 9- Encuentro pared y techo.

Volví a la parte exterior de la caseta dónde presencié la sombra que arrojaba esa "cubierta" que conformaba el porche. Una cubierta realizada de malla de rafia plástica la cual permite una tenue entrada de la luz a la vez que produce sombra. La caseta estaba constituida por tres tipos de cubierta; una cubierta para el porche, otra para a la entrada de metal y una última en la salita de madera.


 Foto 10- Cubierta porche.

Foto 11- Sombra arrojada sobre la puerta.

Foto 12- Cubierta metálica en entrada.

Foto 13- Cubierta de madera en salita.

 Foto 14- Exterior caseta.

Foto 15- Exterior caseta; diferencia de materiales.

Salí al exterior y seguí observando a mi alrededor. Contemplé que el tipo de tierra estaba labrada en aquellas zonas donde Bienvenida y su marido habían cultivado vegetales. Bienvenida tenía un huerto de habas y gozaba de árboles como naranjos, nísperos, limoneros, etc. Por el contrario, había zonas donde la tierra estaba muy seca debido a factores como la climatología y falta de riego. En estas zonas habían crecido hierbas de diferentes clases, a causa de la carencia de intervención humana. Por lo que percibí la diferencia entre un suelo influido por el hombre y un suelo desamparado por este.


Foto 16- Tierra labrada. Intervención humana.

 Foto 17- Plantación de habas. Intervención humana.

 Foto 18- Plantas "salvajes". Factor natural.

Foto 19- Naranjo.

 Foto 20- Naranjas.

 Foto 21- Níspero.

 Foto 22- Olivo.

 Foto 23- Limonero.

Foto 24- Limón.


Foto 25- Palmito.

Palpando los diferentes tipos de plantas y árboles, percibí texturas totalmente opuestas. Desde la rama del palmito, una textura suave pero punzante en su extremo inferior hasta la textura rugosa y firme de un limón. 

Por último me acerqué al gallinero, también realizado por el marido de Bienvenida, Paco, con materiales sobrantes de obras de edificación. En este recinto habían cuatro gallinas y un gallo. Los materiales eran totalmente diferentes a los que habíamos percibido en las diferentes zonas, siendo estos los adecuados para la subsistencia de las gallinas.


Video 1- Gallinero.

En esta visita, conocí la diversidad de materiales que conforma un lugar. Cada material, con unas propiedades diferentes y adaptado a unas necesidades comunes.

MacAdam; mi referente.

Me sentí incitada en conocer más sobre las obras de MacAdam al ver que en ellas utilizaba punto, ganchillo y nudos, ya que hallé gran conexión entre sus obras y las de mi anfitriona, Bienvenida. 

Ambas parten de un mismo material que después progresa de forma totalmente diferente, trabajando Horiuchi MacAdam a gran escala con la creación de espacios de ocio y diversión.

MacAdam, mujer de 75 ha cambiado positivamente espacios urbanísticos con la creación de zonas de juegos textiles destinados a los niños. Establece lugares exclusivos para niños, llenos de color y texturas, para que las fantasías de los niños puedan volar. Ella explica que se especializa en la creación de entornos grandes, interactivos textiles que funcionan  para exploraciones imaginativas y vibrantes de color y forma, al mismo tiempo como un emocionante entorno donde jugar. 

Desde 1990, MacAdam estableció un negocio con su marido con la finalidad de crear estructuras que les hicieran reír a los niños y hacerles formar parte del arte. En este estudio, situado en Bridgeport, ella realiza sus proyectos principalmente realizados a mano, con la adición de algunos elementos anudados mecánicamente en algunas piezas. Dada la magnitud de los proyectos que realiza, Horiuchi MacAdam no trabaja sola, trabaja con un equipo para producir las estructuras, donde construye grandes secciones en su estudio y luego las une, probándolas in situ durante la instalación. 

El trabajo de Horiuchi MacAdam se define como algo que existe expecíficamente para ser explorado y usado, no sólo para mirarlo.

El diseño incluye todo tipo de redes de vibrante de colores, columpios, cojines y bolsas para los niños. Ella encuentra su gran placer y recompensa en ver la transformación de su obra y como cobra vida con los niños jugando, estirando y escalando los materiales

A continuación os muestro un vídeo dónde ella explica qué hace en su taller y otro vídeo del primer parque infantil en Europa, situado en Puerta Venecia (Zaragoza).


Vídeo 1- Estudio Horiuchi MacAdam.

Toshijo Horiuchi MacAdam

Toshijo Horiuchi MacAdam es una artista que utiliza el tejido de puntoganchillo y preparación de nudos, como técnica para crear sus obras. Actualmente su trabajo se centra en la creación de entornos de grandes complejos textiles interactivos.

Video 1- 

BACKSTAGE Enel Contemporanea 2013, Toshiko Horiuchi MacAdam at MACRO in Rome.



MacAdam nació en Japón en 1940, pero pronto se trasladó con su familia cuando la Unión Soviética se hizo cargo de la zona en 1945; MacAdam y su familia se vieron obligados a huir, pero finalmente regresaron a Japón.

MacAdam se formó en el Instituto de Arte Tama Fine en Japón y después, se fue a estudiar bellas artes a la Academia de Arte Cranbrook en Michigan. Después de graduarse, trabajó para MacAdam Boris Kroll Tejidos, una aclamada empresa de diseño textil en la ciudad de Nueva York. A continuación, pasó a dar clases en universidades de los Estados Unidos y Japón, incluida la de Maestros de Columbia University College , de Haystack Mountain School de la Artesanía , la Universidad de Georgia y el Junior College de Arte de Kyoto.
Actualmente, MacAdam imparte un curso textil y moda titulado "Fibra Tela Moda" en la Universidad NSCAD en Halifax, Nueva Escocia y ejecuta Interplay Diseño y Fabricación con su marido, Charles Mac Adam, en Bridgeport, Nueva Escocia. 
El trabajo de MacAdam se describe a menudo como "el arte de la fibra", que se convirtió en una forma de arte ampliamente aceptada en la década de 1970. "Las columnas de fibra / Iglesia románica" y "Ambiente del Cubo Flotante" son dos primeras piezas de la artista que fueron influyentes en el movimiento de arte de fibra, y se presentó en libros como "El Arte Tela Mainstream" por Mildred Constantino y Jack Lenor Larsen . Allí se describen como "ella teje cientos de longitudes de oro y plata, que los despliega en paneles cóncavos, y los integra en la forma de un cubo. Luego, con potentes focos, ella transforma el todo en un resplandor".  En estas obras, Horiuchi MacAdam estableció su afinidad para trabajar a gran escala, la diferenciación de ella de muchos otros artistas textiles y fibras de la época .
MacAdam es conocida por su trabajo con estructuras textiles a gran escala. Ella se inspiró para crear espacios de juegos textiles para niños después de ver a los niños subir en una escultura textil tridimensional que estaba exhibiendo. Después de este descubrimiento, empezó a observar la falta de parques, los parques en Tokio, donde ella estaba viviendo en ese momento, y el efecto negativo que estaba teniendo en los niños. En 1971, creó su primera obra destinada a los niños, que más tarde fue donado a un jardín de infantes Tokio diseñado por Hatsue Yamada. Expuso su siguiente pieza en el Museo Nacional de Arte Moderno de Kioto. 
A principios de la década de 1970, el trabajo de MacAdam pasó de ser simplemente el arte de la fibra, a los espacios interactivos, así como un salto de colores apagados a una paleta de arco iris. 
En 1979, colaboró ​​con MacAdam Fumiaki Takano, un arquitecto paisajista, para crear otro espacio de juego a gran escala para un nuevo parque nacional en Okinawa . Luego fue el encargado de crear una similar para el Museo al Aire Libre de Hakone en Kanagawa. Estas comisiones le permitió comenzar su trabajo con nylon. Las estructuras de juego de punto se ensamblan en las secciones de un equipo, y pueden usarse literalmente "toneladas" de nylon. La investigación que se llevó a cabo en los espacios públicos de ocio, que se centró principalmente en Japón, ha influido en su punto de vista sobre el papel de los parques infantiles y parques en el desarrollo de los niños. Sus estructuras están diseñadas para que los niños tengan un espacio para tomar riesgos y explorar en un ambiente seguro. Los espacios están destinados a permitir que los niños usen su imaginaciónUn lugar exclusivo para niños, lleno de color, texturas, paredes que se pueden escalar, formas peculiares y libertad para moverte ya que es todo lo que un niño sueña. Espacios de color y creatividad que teje a mano para las fantasías de otros niños pueden volar.
En 1990, MacAdam estableció un negocio con su marido, Charles MacAdam, llamado Interplay Diseño y Fabricación. La empresa opera en Bridgetown, Nueva Escocia , donde la pareja trabaja sobre proyectos encargados. 
Playspaces textiles de MacAdams ahora se instalan en diversos puntos del mundo, incluyendo proyectos en España, Singapur, Shanghai y Seúl.
Para crear sus obras anteriores, MacAdam utiliza un material japonés desarrollado llamado vinalon, un producto duradero, pero inferior a la de nylon, que se ha utilizado en sus obras posteriores que ella teje y tiñe a sí misma en su estudio en Bridgeport, Nueva Escocia.
Las estructuras PlayScape de MacAdam están casi totalmente hechas a mano, con la adición de elementos anudados mecánicamente en algunas piezas. Cada obra es original. MacAdam ha citado la arquitectura de Antonio Gaudí y mezquitas iraníes como inspiración para su trabajo textil estructural.
El proyecto "Rainbow Net" arrancó en el verano de 1997, cuando MacAdam tejió durante 13 meses, 10 horas diarias en ganchillo (crochet), hasta febrero del año 2000. En julio comenzó el montaje de la estructura y dos semanas después se inauguró al público.
MacAdam ha exhibido su trabajo textil en museos y galerías de Asia, América del Norte y Europa. Sus exposiciones han sido expuestas en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de Nueva York, Nueva York, EE.UU; el Museo Nacional de Arte Moderno de Kyoto, Japón; el Palais de Congres en París, Francia; el Museo de Arte de Cleveland en Cleveland, Ohio; el Museo Metropolitano de Manila en Malia, Filipinas; el Museo de Arte Moderno de Gunma Gunma, Japón; Galerie Alice Pauly en Lausana, Suiza; el Museo de Arte Metropolitano de Tokio, en Tokio, Japón; El Museo de Arte Contemporáneo en Honolulu, Hawai, EE.UU.; y la Leonowens Galería Anna en la Universidad NSCAD en Halifax, Nueva Escocia, Canadá.
En 2013, MacAdam, junto con Charles MacAdam y diseñador estructural Norihide Imagawa, instala otra obra de sitio específico titulado Movimiento armónico para "En el Contemporaneo 2013" en el Museo d'Arte Contemporaneo de Roma, Italia. Este trabajo reciente toca el tema de cómo el cuerpo humano interactúa con el espacio y los materiales, una idea que está presente en gran parte de su obra arquitectónica.
MacAdam también ha publicado varios libros. Libros, en los que ha hecho cientas de ilustraciones que demuestran punto, ganchillo, y nudo haciendo las técnicas que ella estudió y aprendió de diferentes culturas alrededor del mundo. Sus contribuciones también se incluyen en dos publicaciones europeas sobre los espacios públicos para los niños, diseño de la diversión: Parques infantiles y espacios Great Kids. 

 Imagen 1 - Proyecto de MacAdam.

  Imagen 2 - Proyecto de MacAdam.


   Imagen 3 - Proyecto de MacAdam.

  Imagen 4 - Proyecto de MacAdam. 

  Imagen 5 - Proyecto de MacAdam.

  Imagen 6 - Proyecto de MacAdam. 

  Imagen 7 - Proyecto de MacAdam. 

  Imagen 8 - Proyecto de MacAdam. 

  Imagen 9 - Proyecto de MacAdam. 

  Imagen 10 - Proyecto de MacAdam. 

  Imagen 11 - Proyecto de MacAdam. 

   Imagen 12 - Proyecto de MacAdam.

  Imagen 13 - Proyecto de MacAdam. 

   Imagen 14 - Proyecto de MacAdam.

  Imagen 15 - Proyecto de MacAdam.

Fuentes: 
http://www.netplayworks.com/NetPlayWorks/Projects/Projects.html
http://www.domusweb.it/en/art/2013/12/09/harmonic_motion.html
- http://en.wikipedia.org/wiki/Toshiko_MacAdam
http://www.metalocus.es/content/es/blog/toshiko-horiuchi
http://www.knitjapan.co.uk/features/c_zone/horiuchi/Romanesque.htm
http://www.knitjapan.co.uk/features/c_zone/horiuchi/floating_cube.htm
http://thechronicleherald.ca/artslife/196468-playgrounds-of-her-mind
http://www.archdaily.com/297941/meet-the-artist-behind-those-amazing-hand-knitted-playgrounds/
http://www.knitjapan.co.uk/features/c_zone/horiuchi/profile.htm

Pieter Brueghel: El molino y la cruz


Imagen 1-  El molino y la cruz.

Imagen 2-  Personaje principal.

11 de diciembre de 1603, en una tarde brumosa y fría, una vez más salía a pasear con mi gran amigo y fiel compañero: mi caballo Licopodio. Venía de mi hogar, de tallar una pieza de madera. Pieza encargada por mis antiguos compañeros y vecinos de la aldea para arreglar el mecanismo que hacía girar y dar vueltas a unas aspas frágiles del molino de la colina, lugar que tuve que abandonar cuando tan sólo tenía diez años debido a la peste de aquella época.
Esa tarde el ambiente estaba enrarecido; me sentía insólito, inapetente y notaba a Licopodio nervioso, dubitativo.
Mientras paseábamos sin destino alguno, sentí un presagio que me decía que debía continuar hacia el sur, cuando a los pocos minutos escuché unos gritos; venían de la aldea, lugar en el que había pasado los mejores años de mi infancia.
Nos dirigimos corriendo, dónde al llegar me encontré con un ambiente atormentado; el molino había dejado de funcionar y la gente se hallaba exasperada de penuria. La escasez de alimentos tenía a la población aterrorizada.
Entrar en “mi aldea” y presenciar esta situación me hizo rememorar el pasado y entristecerme al ver dicha tesitura.  No imaginaba el acentuado deterioro del molino. Nadie me había alertado de su gravedad. Aun así me sentía culpable de no haber acabado antes la pieza. Necesitaba que esta situación cambiara y encontrar el bienestar del poblado.  
Licopodio y yo volvimos a máxima velocidad a por la pieza; no había tiempo que perder. La aldea se estaba despoblando, los habitantes no podían soportar la escasez de alimentos y se dirigían en busca de otro poblado. No podía permitir que mi aldea desapareciera y que las familias que la habitaban se disgregaran.  
Guardé la pieza en el interior de mi sombrero y regresé a la aldea, dónde no dudé en entregársela a dos hombres que estaban huyendo. Ellos se encargarían de arreglar el molinomientras Licopodio y yo nos encaminamos rumbo a aquella multitud para manifestarles la noticia. Deseaba el regreso de todos ellos, quería un poblado boyante y feliz.

Imagen 3-  Entrega de la pieza.


Al día siguiente torné; me sentí satisfecho al ver que todo había vuelto a la normalidad, que las familias permanecían unidas y el hambre había concluido en la aldea. Me embelesó  ver un poblado bienaventurado, con su radiante molino en lo alto de la colina.