Durante estos días, mi objetivo ha sido sentir el clima de lugares que pertenecen al sueño mediterráneo de mi anfitriona María. Se trataba de realizar un ejercicio de observación de "lo invisible" a primera vista, encontrando flujos que conformaban el clima y la atmósfera del lugar escogido.
Me desplacé a la cafetería a la que más acude mi anfitriona ya que en un primer momento, pensé que sería unos de los sitios ideales para el acercamientos y la búsqueda de esos flujos invisibles por toda la actividad que se realiza allí, tanto voluntaria como involuntariamente, y por todas las situaciones que se podían producir.
Entre los principales flujos que pude observar y comprobar tras pasar algunas horas en ese lugar, fue el sonido que produce el toldo del exterior debido al fuerte viento que sopla en la zona de la terraza, provocando así que al "girar" o moverse el toldo, choque contra una de las barras de sujeción produciendo un sonido característico.
En esa misma zona de la cafetería, el local, y a causa también del fuerte viento que corre en la avenida principal debido a su orientación, encontré a un hombre fumando y sentado en una de las sillas de la terraza con una gran nube de humo a sus espaldas. Debido a ese fuerte viento en esa zona, se podía observar cómo se volaba todo el humo de su cigarrillo.
Otros flujos que pude encontrar fue la zona de la cafetería en la que más incidían los rayos del sol, siendo la parte que daba a la avenida principal, puesto que en la otra parte de la cafetería el sol incidía menos tiempo ya que el local estaba rodeado por bloques de pisos de mayor altura y muy próximos que limitaba las horas de sol.
Por este motivo, el local tenía en el interior persianas para esa zona con más incidencia del sol, mientras que los grandes ventanales de la otra parte no disponía de persianas o estores. De esta forma, podemos observar como la cafetería dispone de una terraza privilegiada en la que destaca la ausencia del sol durante las primeras horas de la mañana.
En la fachada del local pude analizar otro de los flujos. La fachada estaba revestida de bloques de piedra, con separaciones entre unos y otros. Al hablar con María y comenzar a trabajar juntas, me explicó que en los momentos en los que llueve, esos bloques comienzan a cambiar de color y "mancharse", puesto que el agua incide en las separaciones arrastrando a su paso el polvo que se acumula debido a diversos factores como el viento, el tráfico, etc.
Debido a la inclinación de la acera para favorecer el paso de carritos o personas en silla de ruedas, observé un desnivel que condicionaba de una forma muy particular la creación de grandes charcos que se expandían al llover en ese lugar. El agua seguía el recorrido marcado por la inclinación de la acera formando charcos que impedían el paso de peatones y producían salpicaduras al pasar los coches.
Al estar la cafetería en la avenida principal, su entorno destacaba por la gran presencia de árboles, parques, pista de juego, etc. Una hilera de árboles frondosos acompañaba a los peatones durante todo el recorrido de la avenida. Debido a este entorno, al permanecer en la terraza es frecuente escuchar el sonido de las ramas chocando unas con otras, que se mueven debido al viento característico de la zona, así como el sonido de los pájaros en las grandes ramas de los árboles, buscando cobijo y cuidando sus nidos.
En el interior de la cafetería, destacaba un olor característico debido al café molido y a los cafés que allí se servían así como el conocido sonido que produce la máquina del café. El camarero que trabajaba detrás de la barra y que elaboraba los cafés, utilizaba un utensilio peculiar para la elaboración, poniendo en él el café molido y apretándolo contra una parte de la máquina que permitía comprimir la cantidad de café para tener el necesario y poder eliminar el sobrante. De esta forma, al comprimir más el café molido, potenciaba su olor característico.
La zona también se caracteriza por el tráfico, puesto que al ser una calle importante del centro de la ciudad, la mayoría de calles secundarias conectan con ella, creando un gran tasco y obstaculizando los pasos de peatones. De esta forma, y tras comentar los condicionantes y características de esta zona, se produce una conexión entre un gran número de personas que deambulan por allí, así como el gran atasco que se forma. Por ello, observamos claxons, sonidos del intermitente, acelerones, frenadas, etc.
Finalmente, pude observar como en la cafetería pretendían medir el flujo de personas mediante unas "campanas y objetos sonoros" colocados en la puerta del establecimientos. De este modo, cada vez que los clientes pretendían entrar o salir, abriendo o cerrando la puerta, este artilugio chocaba contra la puerta produciendo un sonido que los camareros podían reconocer.
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Tras todo el análisis anterior, esta semana pretendo centrarme en la acción del viento en la naturaleza, cómo responden las ramas, el tronco, las flores, etc ante distinta potencia del viento, pudiendo realizar así distintas propuestas y contrapuestas y comprobando qué tipo de fauna es la más adecuada atendiendo a los agentes metereológicos característicos de la zona. De esta forma, me adentraré en el mundo natural como Enric Miralles, realizando informes detallados del lugar y de todos los condicionantes, redibujando, analizando y fragmentando la "situación", rediseñando al mismo tiempo que desarrollo el proyecto o el estudio, atendiendo a los problemas que surjan y recreando las circunstancias.