En esta primera exposición, intenté plasmar el mundo de Mooni construido por mí.
Al montarla en clase me di cuenta de varios aspectos más generales que debía mejorar. En primer lugar, al llegar al rincón el visitante no tenía claro que debía de hacer, en segundo lugar, las cajas con los aislantes parecían algo aislado a los cascos y por último las propias cajas no tenían un buen acabado.
Ahora voy a intentar centrarme un poco más en cada uno de estos aspectos. Comencemos hablando de que debía suceder cuando el visitante llegara a mi rincón. Mi intención era que pudiera experimentar esos ritmos que se escuchaban en los cascos,y a a vez que experimentara la diferencia de sonidos producidos por los diferentes aislantes procedentes del mundo de Mooni. El principal problema era que al llegar el visitante no tenía ninguna indicación de lo que debía de hacer, por eso decidí que para la siguiente versión incluiría unos botones donde pusiera PULSAR AQUÍ, y de este modo que fuera una indicación clara, de que los cacos y las cajas con sus percusores debían ponerse en marcha.
Otro problema al que me tuve que enfrentar, y para mí uno de los más importantes, era que no veía ninguna unión en la que el visitante pudiera entender que todo era lo mismo, y que el sonido de los materiales procedentes del mundo de Mooni, dependían también de su entorno, y como consecuencia de la composición de las paredes, los aislantes.
Un punto más a tener en cuenta era que los cascos, pudieran ser adaptables a diferentes tamaños de las cabezas del visitante, y que también tuvieran un sistema cómodo de llenado y vaciado de los diferentes materiales.
Por último debía de ser capaz de mejorar la terminación de las cajas, de igual modo que lo había conseguido en las entregas anteriores.