Archivo del Autor: Miguel Gómez Barril
Segundo dibujo-relato del mundo de Jimmy
En este post es donde voy a mostrar las intervenciones que he logrado hacer en el entorno de Jimmy, rediseñando así algunos detalles que podrían cambiar su entorno para que le sea más fácil llevar la vida que el desearía llevar en su sueño mediterraneo. Para contar esto he empleado la forma de trabajo de mi grupo, recortando fotos donde muestro los lugares con detalle y dibujando a mano los elementos que desee cambiar. Dichos elementos son los que se ven en color rojo.
En las primeras imagenes vemos como he rediseñado las farolas de la ciudad. A ellas les he añadido el soporte para bici, de esta forma Jimmy podría recorrer toda la ciudad y en cualquier farola podría dejar la bici bien apoyada, solucionando así el problema de falta de aparcamientos para bicis.
También he propuesto un cambio en su entorno de trabajo, añadiendo rejillas al cobertizo en el que encontramos humedad, de forma que estas rejillas permiten la renovación del aire y contribuyen a la disminución de humedad condensada.
Reconstrucción 3
Con el transductor de humedad que diseñé en la asignatura de proyectos II ya he comprobado, después de unas horas funcionando, que efectivamente el cuarto tiene una elevada humedad ambiente.
Para comprobar que la humedad es debida a que el cuarto no está ventilado, le he propuesto a Jimmy que lo deje abierto durante toda su jornada de trabajo, y que, antes irse y cerrarlo, deje el transductor dentro del cuarto hasta la mañana siguiente.
El resultado ha sido el esperado: la sal de transductor estaba bastante menos saturada, lo que quiere decir que se ha reducido la humedad ambiente.
Tal y como ya decidí, voy a proponer la instalación de rejillas en la puerta. En primer lugar, voy a analizar cual debe ser el número, el tamaño y la disposición de las mismas.
He descubierto que casi todos los elementos que tienen rejillas de ventilación disponen de más de una. La explicación debe ser que, si se trata de un lugar cerrado, para que entre aire por una rejilla, al mismo tiempo tiene que salir por otra para que haya un equilibrio de presión.
Se van a instalar por tanto dos rejillas. La mejor disposición debe ser la de una rejilla en la parte superior y otra en la inferior: cuando en el exterior del cuarto haya más temperatura, entrará aire caliente por la rejilla de arriba, que una vez dentro se enfriará y por convección saldrá por la rejilla de abajo. Cuando la temperatura en el exterior sea inferior, sucederá justo al contrario. En ambos casos se asegura una continua renovación del aire.
En cuanto al tipo de rejilla, las aberturas deben ser fijas (dada la utilidad del cuarto, no es necesario nunca su cierre); esto entra en consonancia con el tipo de diseño de los Eames, tendente siempre a la simplicidad y a la economía.
Por otra parte, dado que el exterior del cuarto se encuentra a la intemperie, las ranuras de las rejillas deben de tener una pequeña visera hacia la parte de fuera, que impida el paso de agua al interior en caso de lluvia. Las rejillas elegidas serían por tanto de chapa metálica y diseño simple, similares a la adjunta en la imagen.
Reconstrucción con los movimientos de jimmy
La pieza diseñada consiste en un tablero con dos hendiduras: en la que se introduce la barra de la bicicleta, y otra en la que se introduce la farola, quedando la bicicleta apoyada a través de dicho elemento. Para facilitar el segundo apoyo, voy a curvar los extremos mediante el método empleado en las pruebas.
He comprado un tablero de madera contrachapada (luterma) de 3 milímetros de grosor (la de 5 milímetros que empleé en la prueba es costosa de doblar). He dibujado sobre la misma el contorno de la pieza, y he cortado mediante la sierra caladora dos elementos iguales.
He comprado también un codo de tubería de PVC de 11 centímetros de diámetro, que me servirá para darle forma. La pieza tiene dos curvaturas: una más amplia, que es la que define la curvatura del codo; otra más estrecha, la que define el diámetro de la tubería. Esta última considero que es la más adecuada, por lo que he cortado el extremo del codo, que a su vez también he cortado en dos piezas iguales.
He sometido a vapor caliente uno de los extremos de las dos piezas (mediante el elemento de cocción al vapor ya definido). Después de media hora, he sacado las piezas, y las he doblado mediante las piezas de PVC cortadas y unas bridas recuperables. Las he tenido en esa posición durante seis horas hasta que han secado. He repetido el proceso con los otros dos extremos.
Una vez curvadas ambas piezas, las he encolado, y las he vuelto a poner en los moldes, hasta que ha secado la cola.
El resultado ha sido el esperado. El grosor de 3 milímetros permite un rápido doblado, y al pegar dos piezas iguales, se consigue mayor consistencia y una mayor firmeza en el doblado.
He probado el elemento diseñado en el movimiento de apoyar la bicicleta en la farola, y creo que ha conseguido mejorar dicho movimiento, haciéndolo más cómodo y estético.
Consigo además un diseño que se encuentra, como perseguían los Eames, en la zona de confluencia de los intereses del cliente (ayudo a mejorar un movimiento de mi anfitrión), del diseñador (estoy satisfecho con el diseño obtenido) y de la sociedad en general (ahora la bicicleta estorba menos a todo el mundo cuando está aparcada).
Clima del entorno de jimmy
Para hacer el trabajo de campo sobre el clima he elegido el lugar donde habitualmente mi anfitrión pasa más horas durante la semana: la urbanización donde ejerce como portero-jardinero.
Tras las observaciones realizadas junto con él y en su quehacer, he descubierto los siguientes ambientes, flujos y alteraciones del entorno que han llamado mi atención:
1. El discurrir del agua de la fuente, en un doble flujo: el de los chorros de agua, y el del chapoteo y la circulación entre los dos vasos de la base. (video y audio)
3. El discurrir del agua en la cisterna de los aseos del club social.
5. La humedad existente en el ambiente del cuarto donde deja los aperos de jardinería. Se encuentra en un pequeño semisótano sin ventilación.
6. La sirena de entrada y salida del instituto público que hay al lado de la urbanización. Él solamente está por las mañanas, por lo que dice que solo la oye a la hora de entrar, a las ocho de la mañana.
7. Las hojas secas que, cuando hay viento, vaya en la dirección que vaya, tienden a acumularse en dos de los rincones que forman los petos de obra de la urbanización.
8. Las manchas de humedad que se forman en dichos petos, en los paramentos que están orientados al norte y nunca les da el sol.
9. Las manchas de humedad que se forman en un punto de dichos petos, por el goteo puntual y cuando llueve de un alero del tejado. También se produce solamente en los puntos orientados al norte. En los que da el sol, el agua se seca y no deja mancha.
10. El golpe que produce la cancela de la puerta principal al cerrarse sola, cada vez que entra o sale un vecino.
11. Las terrazas descubiertas de la urbanización tienen dos zonas que se han rehundido. Según me dice Jimmy, cuando llueve el agua tiene caída hacia estas zonas y se encharca. Hay manchas de humedad en estas zonas.
12. El ladrido de un perro pastor alemán en la terraza de una de las viviendas. No guarda una regla fija, aunque es más frecuente cunado los dueños no están en casa.
De todas estas oportunidades de trabajo, he decidido seleccionar la de la humedad en el cuarto de aperos (punto 5). Como ya dije en el semestre anterior, Jimmy tiene problemas con sus articulaciones (rodillas), en parte provocados por la humedad, y en ese cuarto pasa bastante tiempo. Ya trabajé por tanto con el problema de humedad, empiezo a conocerlo, y cada vez despierta más interés en mí.
El cuarto es realmente húmedo. Es de unos ocho metros cuadrado, no tiene ventanas, y tan solo tiene un acceso a través de una puerta metálica ciega. Aunque no presenta manchas de humedad, tiene el aire como enrarecido. Creo por tanto que, por lo que he investigado, es precisamente la ausencia de flujos de aire la que provoca esta acumulación de humedad.
En todo el trabajo de diseño que conozco ya de los Eames, no hay prácticamente ninguna referencia a tratar cuestiones relacionadas con el clima. Su trabajo estaba muy ligado a los materiales, por lo que intentaré que el diseño, más que relacionarse con soluciones de mi referente sobre el clima, se relacione con su forma de trabajar con los materiales.
Eames y clima
Como ya he dicho, no he encontrado diseños de mi referente relacionados con el clima; sus creaciones estaban más ligada a lo material. He decidido por tanto que, la solución a adoptar, esté más encaminada a utilizar sus procesos creativos trabajando con algún material que permita evitar la humedad en el recinto.
El cuarto se ubica en un semisótano, y tiene unos ocho metros cuadrados de superficie (6,60 x 1,20). No tiene ningún hueco al exterior, y la puerta de acceso, de chapa metálica, es ciega. He experimentado con el transductor de humedad que diseñé en el anterior semestre, y la sal, después de unas horas, ha cogido mucha humedad, con lo que se comprueba que la sensación de humedad ambiente es real.
El problema por tanto creo que se origina en la falta de circulación del aire, que no permite que la humedad que se va filtrando a través del techo y de las paredes se renueve con aire nuevo.
La solución tiene que venir de algún sistema que permita renovar el aire interior. Los Eames siempre buscaban soluciones lo más sencillas y económicas posibles, libres de detalles superfluos, y con materiales elementales.
He decidido que la intervención más sencilla consiste en la colocación de una o varias rejillas en la puerta, siempre más económica y rápida que la apertura de cualquier hueco en los muros o el techo.
Adjunto esquema del cuarto, así como de los flujos que permitirían la colocación de la rejilla.
Los Eames partían de bocetos muy sencillos de lo que se proponían hacer. Dada la dificultad por mi parte para poder crear una rejilla metálica, y dada la misma dificultad para poder instalar la rejilla en la puerta del cuarto y poder experimentar con ella, voy a diseñar con un boceto simple la rejilla que yo pienso adecuada para la puerta, voy a buscar en el mercado si existen rejillas similares a la que he diseñado, y voy a estudiar cual es el funcionamiento y el resultado de las puertas con rejillas ya existentes.
Movimientos para los Eames
Es muy extenso el trabajo de los Eames con los movimientos, sobre todo de las personas y de los movimientos de estas con su entorno material más próximo. Solían dar soluciones simples a movimientos elementales.
Esto les llevó a diseñar una gran cantidad de mobiliario, con el que intentaban, a través de elementos simples, prácticos y económicos, facilitar numerosos movimientos cotidianos.
Trabajaban directamente con prototipos a través de esquemas simples del diseño del elemento a fabricar.
A partir del movimiento elegido en el trabajo de campo (apoyar la bicicleta en la farola), he decidido que voy a diseñar un elemento que permita un apoyo más firme, evitando además molestias a los viandantes.
Respetando los criterios de mi referente, el diseño tiene que ser lo más sencillo posible, sin detalles ni elementos superfluos.
Voy a utilizar madera laminada, a la que daré forma empleando los métodos que utilizaba mi referente.
Adjunto un esquema simple del diseño de la pieza. Como el trabajo de investigación de cómo trabajar el material a emplear ya lo tengo realizado (la pieza de madera que doblé mediante vapor caliente), voy a proceder directamente a la fabricación del prototipo, cuyo diseño adjunto en un esquema simple.
Trabajo de Campo con los ‘movimientos’ de jimmy
He elegido como entorno del sueño mediterráneo de Jimmy para el estudio de movimientos, el de su trabajo diurno, que consiste en hacer de portero y jardinero de una urbanización en la Playa de San Juan. Para ello, he pasado una buena parte de una mañana con él, y he analizado los siguientes movimientos (los 6 primeros los desarrollo gráficamente con una secuencia de fotografías):
1 – Movimiento producido al cortar malas hierbas del jardín.
2 – Corte de ramas de la palmera con la cortadora telescópica.
3 – Abrir, salir y cerrar la cancela de acceso al jardín.
4 – Atar la bicicleta con candado a la farola.
5 – Apoyando la bicicleta en la farola.
6 – Bajando de la bicicleta.
7 – Poniéndose la gorra.
8 – Coger la barredera de la piscina e introducirla dentro.
9 – Abrir la puerta con llave del cuarto de limpieza.
10 – Llenar de agua el cubo de la fregona del grifo de servicio.
11 – Vaciar el cubo de agua sucia en el sumidero de la terraza.
12 – Llevando escoba y recogedor de una zona a otra con una sola mano, para poder hacer cosas con la otra.
13 – Atender una llamada del teléfono móvil, guardado en el bolsillo de detrás de los pantalones.
14 – Abrir el buzón de la correspondencia de la comunidad, recoger las cartas y volver a cerrar con una sola mano.
15 – Quitar la bolsa de basura de la papelera y hacerle un nudo.
16 – Desenrollar el paquete de bolsas de basura y arrancar una.
17 – Abrir la bolsa de basura y ponerla en la papelera.
18 – Conectar el temporizador de la depuradora de la piscina.
19 – Gesto de los vecinos al abrir la puerta de la urbanización y entrar.
20 – Llenar de broza y hoja secas la carretilla.
21 – Levantar la carretilla y transportarla hasta el contenedor.
22 – Vaciar la broza de la carretilla en el contenedor.
23 – Coger un vaso de la alacena y llenarlo de agua.
24 – Enjuagar el vaso y colocarlo en el escurridor.
25 – Saludar con la mano a un vecino que entra en su casa a lo lejos.
26 – Apilar una silla del club social.
De todos ellos, he elegido seguir trabajando con la número 5: apoyar la bicicleta en la farola. Por la configuración del cuadro de su bicicleta, normalmente acababa quedándose tumbada, por lo que, por una lado, es más incómoda de dejar y de coger después, y por otro acaba estorbando el paso de los peatones que circulan por la acera. He decidido, partiendo de los trabajos que he aprendido de los Eames con la madera, diseñar algún elemento que permita un mejora apoyo de la bicicleta en la farola.
Recreación del material
Los Eames diseñaron una gran cantidad de mobiliario, con el que intentaban, a través de elementos simples, prácticos y económicos, facilitar numerosos movimientos cotidianos.
Para ello, utilizaban materiales simples (fundamentalmente madera y hierro). Su trabajo era plenamente de taller: experimentaban con los materiales, analizaban la mejor manera de tratarlos y de darles forma, y fabricaban prototipos que probaban ellos mismos.
Voy a utilizar madera laminada, a la que daré forma empleando los métodos que utilizaba mi referente. Como dichos métodos tienen cierta complejidad, voy a hacer primero ensayos con el material, tal y como harían ellos.
He escogido un trozo de madera laminada de 5 milímetros de grosor, y lo he sometido a vapor de agua caliente, mediante un cazo con agua hirviendo al fuego, una rejilla de cocción al vapor y una tapadera. Después de media hora, he retirado la madera y, antes de que se enfríe y seque, la he ido curvando con las manos. Para que no recupere su posición, la he introducido en una olla en su posición doblada, y la he dejado 24 horas para que se secara.
Una vez extraída, la pieza ya seca ha permanecido doblada, con lo que la prueba ha sido exitosa.
Materialidad Eames
De los muchos procesos de trabajo que Charles y Ray Eames realizaron con los más diversos materiales, he decidido centrarme en la madera, especialmente en los trabajos de moldeado de madera maciza y laminada, que les llevó a revolucionar el sector del mobiliario, y cuyas influencias aún siguen vigentes.
Buscaban nuevas formas de moldear la madera, o el perfeccionamiento o simplificación de técnicas ya existentes, que les permitieran crear mobiliario ergonómico de una forma sencilla y económica.
Fundamentalmente emplearon dos técnicas fundamentales, que aquí voy a detallar de forma genérica:
A) Moldeado de madera laminada:
Esta técnica no requiere ningún tratamiento especial del material, ya que se basa en la elasticidad de las fibras de madera para obtener la forma deseada.
Inicialmente se escoge madera preferiblemente de una especie de clima templado: roble, haya,... Se adquiere laminada, o bien se lamina mediante sierra eléctrica de calar con un grosor de 2 a 7 milímetros (menor cuanto más alabeada queramos que quede nuestra superficie).
Se cortan las láminas en un formato algo mayor que el de la pieza que queremos obtener. Se superponen las láminas necesarias para obtener el grosor deseado y, bien en frío o mediante la aplicación de calor externo (para piezas más alabeadas) se premoldean.
Se aplica pegamento uniformemente a una de las caras de cada una de las láminas a montar.
Se superponen las piezas y, utilizando un molde de cualquier material, y mediante presión, se le da forma al conjunto, dejando actuar el pegamento durante seis horas.
Se retira la pieza de la prensa, y se procede al lijado de los cantos y a la rectificación de los contornos. La piza queda preparada para recibir el acabado.
B) Moldeado de madera maciza.
Permite obtener piezas alabeadas sin necesidad de laminar la madera, aunque el riesgo de que la pieza parta o se agriete es mayor.
Fundamentalmente consiste en aplicar vapor de agua a la pieza de madera. Para ello hace falta un sistema que permita hervir agua a alta temperatura y canalizar el vapor generado a un tubo de dimensiones adecuadas, donde se introducirá la pieza a moldear durante unos veinte minutos. Esto permito que las fibras de madera, debido a su alta capacidad higroscópica, se humedezcan y calienten, volviéndose altamente flexibles.
Transcurrido este tiempo, se saca la pieza e inmediatamente se le da forma mediante presión de la misma forma que explicaba en el método A. Se espera unas dos horas a que las fibras de madera se sequen y enfríen, y entonces se libera la pieza.
En ambos casos, adjunto un enlace con un video explicativo de cada uno de los dos procesos.
Los Eames utilizaron otras técnicas de moldeado de la madera, quizá menos significativas que éstas, que serán en las que me centraré.




















