En la propuesta inicial de elegir un anfitrión, decido que es más idónea del entorno que me rodea es Jimmy. Es nacido en Inglaterra, de familia inglesa, y hace años vino a vivir al levante español, residiendo actualmente en la Playa de San Juan.
Su condición de inglés, de profesor particular de su idioma, junto a su trabajo como portero y jardinero de una urbanización, así como sus hábitos en muchos casos distintos a los míos, lo hacían en la persona ideal para convertirse en mi anfitrión; es una persona que, por distinta, influye en su entorno y sin duda despierta mi curiosidad.
Ciertamente, parte del inicio del trabajo ya estaba hecho. Jimmy ha sido durante varios años mi profesor particular de inglés, y eso me ha permitido conocer algunas de sus costumbres, preferencias, aficiones,… No partíamos de cero.
Me reuní con él, le expuse el trabajo que se me planteaba y aceptó encantado. Empezamos por hablar de su día a día, sobre cómo se desarrollaba su cotidianeidad; sobre aspectos concretos del desarrollo de su trabajo, o sobre sus hobbies y sobre cómo y cuándo los desarrollaba.
De aquí surge la elección del chinzairyo. Buscamos un elemento muy usado en su trabajo y en su relación con éste y conmigo mismo: el papel. Si bien es imprescindible en su tarea de profesor a domicilio, no es que su manejo le provoque excesivos problemas, pero después de investigar descubrimos que existen numerosas formas de transformarlo, y por tanto de encontrarle nuevos usos y aplicaciones (es en la búsqueda de la solución donde encontramos a veces el problema a solucionar).
Elegimos un método que convierte el papel en ignífugo. Para ello, obtenemos polvo de alumbre (una mezcla de dos sulfatos, uno monovalente y otro polivalente, que son equimoleculares y que cristalizan con doce moléculas de agua en un sistema cúbico), y lo mezclamos con agua. Sumergimos el papel en dicha solución durante unos segundos, lo retiramos y lo dejamos secar al sol. Con ello conseguimos que la celulosa del papel (el componente ignífugo del mismo) se vea “blindada” por los cristales de alumbre, y por tanto sea mucho más resistente al fuego, no viéndose alteradas el resto de sus propiedades. Realizamos la prueba y sometemos el papel tratado a la acción de un encendedor, comprobando de forma exitosa que el material tarda considerablemente más tiempo en arder.
Es habitual el uso de papel en la arquitectura moderna, si bien no como elemento independiente, sí como componente secundario de otros elementos (en los refuerzos interiores de las puertas contrachapadas, en los dibujos melaminados de algunos tipos de puertas que imitan a la madera,…). En el caso de Jimmy, añade seguridad ante el fuego a su propio despacho, donde acumula grandes cantidades de papel.
En el ejercicio de la prótesis, analizo cuales son los movimientos y hábitos posturales de Jimmy a la hora de impartir clases. Observo que tiene cierta tendencia a aproximar mucho la cara al papel, y que por tanto encorva demasiado la espalda.
Decido por tanto estudiar cuales son los hábitos posturales sanos a la hora de estar sentado; cuales son las consecuencias de no cumplir con dichos hábitos, en qué afecta al organismo; en consecuencia, decido inventar una prótesis que obligue al cuerpo a permanecer correctamente sentado, y que a través de su uso continuado, provoque el hábito de permanecer en la postura correcta después de dejar de usarla.
Tras el estudio, descubro que el hábito postural correcto es el de tener la espalda recta, apoyada ligeramente en un respaldo recto desde las últimas vértebras cervicales hasta el coxis, así como los hombros alineados y relajados. Esta posición permite que la columna vertebral cargue el peso del tronco y la cabeza de manera uniforme, evitando también de esta manera sobrecargas musculares y desgastes en los discos intervertebrales.

A partir de un esquema de la curvatura ideal de la columna y de la posición de los hombros, y aplicando el modelo al físico de Jimmy, fabrico una “T” a partir de pletinas de aluminio, a la que curvo y doy forma para adaptarla a su columna y hombros de forma “ideal”. Añado a dicha T dos suplementos que permitan la sujeción a los hombros, y dos correas que permitan acoplarla a su espalda. La forro de material aislante acolchado, y por último la acoplo a una camiseta (que aunque en el prototipo fabricado es impersonal, la idea era hacerlo con una camisita del Everton, equipo del que se siente Jimmy, lo que permite hacerla más afín al anfitrión).

Tras diversas adaptaciones y mejoras, consigo que Jimmy se sienta cómodo con ella. Vamos mejorando el proceso que facilita colocarla y quitarla, y comprobamos cómo, con ella puesta, la postura de espalda y hombros es la adecuada una vez sentado. Si bien no deja de ser un elemento incómodo, me traslada la sensación agradable de sentirse correctamente sentado.
A la hora de decidirme por un transductor, hago una elección que a la postre se mostraría como errónea. Llega hasta mis manos un mineral que con los cambios de temperatura va cambiando de color, algo que tradicionalmente ha sido asociado a los estados de ánimo. Con la ayuda de una amiga dedicada a la elaboración de bisutería, fabrico un anillo que, llevado por Jimmy (e introducido de forma periódica en un elementos aislante), en teoría nos puede revelar sus cambios de estado de ánimo a lo largo del día. Trazo un mapa a partir de dichos cambios.Esto me lleva a realizar una primera transformación de su habitación (utilizo como prototipo la mía propia). Utilizo para ello guirnaldas de luces, con las que cubro los distintos elementos de la habitación, y que luego cubro con celofán de distintos colores. Y aquí se produce una reorientación en la transformación: me doy cuenta de que no es Jimmy el que tiene que influir en los colores en función de su estado de ánimo (un camino esotérico y poco científico), sino al contrario; son los colores los que provocan distintos estados de ánimo en él. De esta manera, Jimmy me va diciendo cada rincón de la habitación qué sentimiento le inspira, y en función del mismo, “visto” de celofán dicho elemento con el color asociado al mismo (la cama con el azul de sosiego, el armario con el naranja de la inquietud,…).


En este sentido, he encontrado un trabajo del artista francés Daniel Buren, en una intervención temporal que realizó en el Palacio de Cristal de París en 2012: creó un techo a media altura compuesto de vidrios circulares de colores distintos, que eran atravesados por la luz del sol y que transformaban el espacio de circulación de más abajo, creando sensaciones distintas a los viandantes en función del color que estaban atravesando.
Si bien se vale de luz natural, el ambiente es más real que esotérico, y la composición de los colores es en apariencia caótica, es cierto que la transformación del ambiente persigue el mismo fin: crear un flujo entre el color y el estado de ánimo.
Llegado a este punto, decido por tanto volver al punto de partida y estudiar la posibilidad de utilizar otro transductor. En el análisis de la forma de habitar Jimmy su entorno, descubro que tiene problemas de reúma. Me dice que ya lleva un tiempo en tratamiento médico, y que el problema puede que se originara desde su infancia, pues su entorno en su país de origen era bastante húmedo, hecho que con el tiempo le ha ido originando problemas en las articulaciones.
Creo un transductor casero capaz de detectar grados de humedad ambiente (higrómetro), y con él acudo a su casa. Descubrimos que su entorno es bastante húmedo (la vivienda está junto a la playa), y especialmente en determinadas zonas de su habitación, orientada al norte, y por tanto sin ningún tipo de insolación a lo largo del año.
Decido en consecuencia hacer una transformación de su dormitorio orientada a disminuir / regular la humedad ambiente del mismo. Creo para ello un “módulo” de absorción de humedad, aprovechando la elevada capacidad de absorción de agua que tiene el cloruro de sodio (la sal común).
El citado módulo consiste en una caja de madera (material ya de por sí higroscópico), que contiene una barra de la que penden dos medias (muy transpirables), rellenas de sal común. La sal absorbe la humedad ambiente, llegando a saturarse de agua y gotear, siendo recogido dicho goteo por un recipiente situado debajo y que ha de ser vaciado periódicamente.
La puerta del módulo tiene orificios, y un panel posterior giratorio, que según su posición, deja entrar más o menos el aire, o impide su paso en su totalidad, aumentando, disminuyendo o anulando la función del módulo.
Hemos dispuesto en el diseño propuesto toda una pared cubierta de módulos iguales al descrito. Jugando con los paneles giratorios de los distintos módulos, no solo podemos regular la humedad del dormitorio, sino que además lo podemos hacer en función de los distintos gradientes de humedad que haya dentro de la estancia.
Soluciones para la regulación de la humedad a través de sales son habituales en la arquitectura tradicional gallega, donde se ha venido empleando el cloruro de calcio (más absorbente aún), desecando posteriormente el mismo asegurándose que los elementos que lo contienen tengan de forma habitual una exposición directa al sol.
En el análisis de su quehacer diario, para el estudio de los ritmos de su entorno, elegimos tres elementos para filmar: una manzana, un cigarrillo y una bicicleta. Los tres elementos están muy asociados al entorno de Jimmy: suele merendar alguna pieza de fruta; fuma asiduamente, y su medio de desplazamiento es la bicicleta y el transporte público (no tiene vehículo a motor).
Con la manzana, decidimos filmar en stpomotion la oxidación de los restos de una manzana comida por él. El ritmo es obviamente lento, por lo que es necesaria la técnica para poder apreciar el proceso. Sin mi intervención, el ritmo es constante, por lo que decido modificarlo cortando unos trozos de la pieza de fruta. Aumenta la exposición al aire y al oxígeno por lo que aumenta la velocidad de oxidación. La fruta está expuesta tres días y medio.
Con el segundo elemento, el cigarro, filmo el proceso de consumición de un cigarrillo entero a velocidad normal, que luego acelero brevemente. El ritmo también es constante sin mi intervención, por lo que decido fabricar un artilugio, consistente en un soporte para el cigarrillo, que en extremo opuesto lleva conectado un ventilador de mano. Además, está construido de forma que el ventilador puede ser girado para que de aire al cigarro tanto de frente como de costado.
Realizo por tanto la filmación en tres fases: una primera el con cigarrillo solo, una segunda con el ventilador incidiendo de frente, y una tercera incidiendo de costado. En la segunda fase, aceleremos el proceso inicial, pero al poco se ralentiza, ya que al incidir el aire de frente, la ceniza termina taponando la entrada de aire y por tanto la combustión. En la tercera fase, el proceso se acelera de forma constante, ya que el aire aumenta el oxígeno en la combustión y la ceniza se dispersa. Obtenemos por tanto tres ritmos diferentes.
En el caso de la bicicleta, acoplo la cámara fotográfica al manillar de la misma, y filmo a velocidad normal el trayecto que conduce Jimmy la bicicleta desde mi casa cuando acaba la clase hasta la suya; luego lo comprimo a velocidad uniforme.
Para intervenir en el ritmo (por otra parte constante, debido a que el terreno es llano, y al escaso tráfico existente), decido que parte del recorrido lo realice con un solo pedal. Para ello, desatornillo el izquierdo y dejo libre el derecho, de forma que solo se puede ejercer fuerza motora a la bicicleta cuando desciende el pedal derecho. Modifico el ritmo por tanto de maera constante e intermitente.
Por último, para el desarrollo del trabajo final de curso, elijo el tema de la humedad como eje central, pero que a su vez nos hable visualmente de Jimmy, de su entorno, de sus gustos y de su problemática.Elijo como elemento central el módulo de absorción de humedad fabricado para la transformación de la habitación de Jimmy. Ya le he probado, forzando un ambiente excepcionalmente húmedo mediante un humidificador eléctrico. Expuesto el módulo a la acción del mimo durante dos horas, compruebo que cumple su función: las medias llenas de sal se empapan, y escurren agua al depósito situado debajo.
Cuelgo el módulo sobre un tablero vertical que nos sirve de fondo del rincón. Dicho fondo de madera lo pinto de azul, pero con una gradación desde el azul claro de la parte superior al azul oscuro casi negro de la inferior. Por una parte da la sensación de saturación de agua, de humedad intensa, de la que ya nos está hablando el módulo. Por otra, es casi un paisaje asociado a Jimmy; como ya hemos dicho, vive en la playa, a unos cien metros del mar y de frente a él.
Para darle aún más coherencia al contexto, se me ocurre decorar la base con arena de playa. Para conseguir su fijación, hago una mezcla con arena, agua y cola de carpintero, la extiendo y la dejo secar. Antes de que seque, la marco con huellas de su bicicleta. Después de seca, la termino de secar extendiendo espray de laca para el pelo.
Como complemento e estos elementos centrales del rincón, pienso en construir algún tipo de “autómata” que nos recuerde al movimiento de las piernas de Jimmy cuando monta en bicicleta, y de alguna manera, que asocie el agua y la humedad a los problemas que tiene para articular sus rodillas.
Elaboro para ello un elemento articulado de madera, compuesto de dos articulaciones elaboradas con listones de madera, fijas a sendos soportes horizontal y vertical, y sujetas a uno de ellos mediante una biela también de madera accionada manualmente mediante una manivela. Al accionar la manivela, los listones de madera se mueven recordando el movimiento de las piernas durante el pedaleo, y la articulación central se mueve también semejando el movimiento de la rodilla. Para poder comparar el efecto de la humedad, la articulación la hago doble: una de ellas funciona seca (y desliza bien); la otra la empapo en agua (lo que provoca que la madera se hinche y articule peor).
Para que este último artilugio nos sugiera más el movimiento de la bicicleta, coloco una tablet delante del mismo y orientada en la misma dirección, con una proyección en bucle del recorrido filmado de Jimmy en bicicleta desde mi casa a la suya. De esta forma cuando se accionan manualmente las manivelas, el espectador tiene la sensación de estar accionando manualmente el video, o incluso de ir en bicicleta.
Este rincón del que quedo satisfecho porque creo que recrea de una forma muy gráfica, muy intuitiva, una buena parte del entorno de mi anfitrión, he decidido bautizarlo con el nombre de Reuma a Pedales.También hay más trabajaos y correcciones que quizá no haya mencionado:
Como los autorretratos.