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CONÓCETE CON POLE DANCE




“3 palabras que pueden cambiar tu vida para siempre: EMPIEZO POR MÍ”
Un ejercicio sexy y divertido. Logra flexibilidad. Tonifica tu cuerpo totalmente. Estiliza tu figura y mejora tu autoestima. Se mejora la resistencia física, el tono muscular, la fuerza, la elasticidad y la coordinación.
Una forma de bailar, hacer ejercicio desarrollando las actitudes que toda mujer lleva en su interior...




En pleno apogeo de la preocupación por el físico, mi anfitriona María Fallas llegó desde su país natal, Inglaterra, e invadida por un entorno de serenidad junto a sus ganas de innovar, instala en el corazón de Alicante lo que pronto se convertiría en el “deporte” más divertido hasta la fecha: elPole Dance.

     Hasta ahora, visto como un acto erótico, despectivo hacia la intimidad de la mujer, lo que el público desconoce es su pionera labor como artífice de un disfrute totalmente contradictorio: Pole Dance no era simplemente una chica desnuda ante multitud de varones hipnotizados, sino un vasto proyecto físico-mental, que tenía como objetivo desplazar la visión errónea de uno mismo, proponiendo frente a esta una nueva mirada real mediante la práctica de este deporte. Esta podría ser la divisa del Pole Dance: si quieres cambiar-modificar tu físico, modifica tu mente. De la misma manera que la sociedad insultó esta práctica sobre la barra, el Pole Dance confía en ella de forma tergiversada, ante la creación de un hombre/mujer seguro de sí mismo.

                  Tras compartir esta experiencia con María, a quien puedo destacar como mi anfitriona clave, he ido descubriendo tapaderas acerca de este nuevo mundo. A medida que pasaban los días, las visitas, conversaciones, etc, se abrían nuevos caminos desde mi punto de vista, en los que he podido comprender el verdadero significado de este deporte. Desde conocer el por qué instalarse aquí, en pleno centro de la ciudad, a llegar a conclusiones tan insospechadas como el reflejo que produce la luz sobre la barra de Pole Dance.

                  Ahora bien, mi trabajo como arquitecto comienza aquí, el día que decido tocar el timbre de su edificio. Conocer e indagar acerca de su entorno, sus experiencias y su forma de habitar. Es así como me introduje en aquel salón lleno de barras donde María pasa la mayor parte del tiempo ejercitando e instruyendo a nuevas mujeres con ganas de divertirse. El siguiente paso era conocer y llegar a comprender qué materiales son aquellos que mejor definen su mundo, un entorno de metal, goma, artilugios con los que instruir y ejercitar,… Llegando a una nueva conclusión posible en mi trabajo, un nuevo material diseñado exclusivamente por mí que se adapte de la mejor forma a este salón para ayudar a las mujeres en la práctica sobre la barra: una superficie adaptable a la sujeción de los pies. Ayuda a mantener el equilibrio durante el baile y prevenir accidentes al contactar de forma brusca con el suelo.

                  Tras conocer el entorno, llega el momento de aprender de este deporte, de sus necesidades y de sus objetivos, así como también qué ejercicios llevar a la práctica para conseguir resultados. No resulta fácil mantener en el equilibrio sobre la barra, ni tampoco conseguir un giro por simple que parezca. Se necesita un entrenamiento constante y periódico. Así es como expongo un nuevo producto capaz de ayudar a conseguir estos resultados por sí solo. Un dispositivo o gadget que nos proporciona estas nuevas destrezas. Un nuevo diseño de zapatillas nos imponen el desequilibro y la rodadura, para que con el tiempo estos pasen a ser parte de nosotros mismos sin necesidad de este dispositivo.
                Llegados a este punto, hemos aprendido sobre el propio lugar como del propio deporte. Nos queda descubrir un paso intermedio. Aquello que conecta la práctica con su lugar. El por qué se practica aquí (en este salón) y no allí. Un transductor (dispositivo que transforma una determinada manifestación de energía en otra, y este puede ser de tan diversos tipos que me han encaminado a crear uno propio) nos proporciona la clave para comprender el lugar en su totalidad. Mediante un reloj solar, puedo medir la presencia de luz en la sala, entender a qué horas incide y de qué forma lo hace, lo cual nos sumerge en un entorno lleno de posibilidades en los que actuar.

     Esta es la manera en la que nos adentramos en el entorno Pole Dance: un Disneyland para hombres y mujeres hecho de metal, barras y barras y, un elemento que dota de cierto poder que crea terror… El espejo. Permanecer frente a él crea incomodidad, frustración ante la práctica del baile. Este complejo, mezcla inspirada en los utópicos sexuales Strip Clubs, más el mundo fitness de un gimnasio, funciona en cierto modo de una manera caótica, errónea.

     El archipiélago Pole, tratándose en este caso del salón de María, sirve de laboratorio para poner a prueba la capacidad de aceptación, del propio ego de uno mismo. Desde el miedo ante un espejo, hasta un completo conocimiento de autopercepción, cuyo medio de producción es el baile en barra, donde la arquitectura funciona como un escenario en el que se teatraliza la aceptación humana.


                  Finalmente, he podido crear este nuevo “teatro” interactivo. Un espacio que te sumerge en el conocimiento de ti mismo y saca las aptitudes que llevamos todos por dentro.  Seis sencillos pasos que nos ayudan a ganar esa confianza perdida por medio del mundo de María, el Pole Dance como forma de bailar.
El proceso





Mi rincón...



















Exposición final.

Elegí a Bienvenida para trabajar durante estos seis meses; una mujer de 58 años, que llegó a San juan de Alicante desde Albacete hace 40 años por motivos económicos familiares. A los pocos años, su familia regresó a su ciudad natal, pero ella decidió quedarse aquí, ya que encontró el amor. Esto le hizo comenzar una nueva etapa en el sureste español. Comenzó trabajando en "Bonny", una empresa dedicada a la agricultura, pero ella tenía gran afición por la costura, por lo que en 1980 montó su propio taller, llegando a ser una mujer muy popular en el pueblo.
Escuché hablar de ella hace tiempo en mi pueblo y me llamó la atención su historia. Cómo tuvo que venir a las costas del mediterráneo en busca de una mejor calidad de vida y de ahí como ha transcurrido su vida todos estos años. A la hora de buscar un anfitrión que me aportase diferentes habilidades pensé directamente en ella, ya que, hoy en día es una mujer popular en el pueblo por cómo a partir de un gancho y un hilo elabora esas grandes formas. La elegí sin dudar ni un solo instante puesto que me parece una mujer muy creativa, alegre y con espíritu de superación. Tenía muchas ganas de aprender un nuevo campo que aunque puede parecer muy diferente a la arquitectura, ambos tienen grandes similitudes, son un arte creativo basado en las formas. Sabía que, junto a ella, iba a aprender diferentes habilidades y desarrollar mi creatividad; aprender tanto de su arte como de su experiencia de adaptación en el sureste español.
Por todo ello, me puse en contacto con Bienvenida y concertamos una cita, quería demostrarle que yo también tenía cosas que ofrecerle y explicarle mis ganas por trabajar con ella. Quería intercambiar conocimientos; tanto que ella me mostrase su arte como yo aportarle el mío. En esta cita, le mostré mi portfolio para que viera algunos de mis trabajos realizados hasta el momento. En mi selección, escogí diferentes temáticas plasmando aquellos campos que yo podía ofrecerle; desde la realización de una vivienda, hasta el diseño de un objeto o la ejecución de una escultura /maqueta. 
Para el diseño de mi portfolio, pensé en una habitación con un ambiente cálido en la que yo colgara todos mis trabajos realizados, como si se tratase de una exposición. Es por ello, que decidí crear mis portfolios con un fondo de madera con "polaroids" clavados a esta pared, dando una continuidad entre portfolio y portfolio. En él, decidí plasmar diferentes formas de creatividad/ diseño. Que cada hoja hablase de un tema diferente y con esto, que mi anfitriona viera los diferentes campos que yo le podía aportar.
En mi primer portfolio, representé dos tipos de viviendas unifamiliares diferentes; Una realizada de forma más técnica con el programa Autocad y la otra más artística realizada con Rhinoceros/V-ray. Así, Bienvenida pudo ver que, si alguna vez necesita cambiar de vivienda, yo puedo ayudarle con su diseño y construcción. No se trataba de convencerla de que tuviera que cambiar de residencia, sino,  que si alguna vez decidiera habitar el sureste de forma diferente y experimentar otra etapa  en una vivienda unifamiliar, yo estaría ahí para ayudarle.
En mi segundo portfolio, mostré alguna de mis maquetas. La realización de un animal como la de una construcción, ambas de forma abstracta. Era otra forma de mostrarle a Bienvenida mi arte. Hacerle saber que yo puedo crear un objeto decorativo para su hogar o incluso, si ella quiere, puedo enseñarle técnicas para la realización de maquetas.

Mi tercer y último portfolio, lo enfoqué al diseño, en el que expuse dos temas totalmente diferentes. Como su arte es el ganchillo, decidí mostrarle un modelo de sillón-mueble que ideé el año pasado, en el que puede cómodamente estar tejiendo y a su vez guardar sus utensilios en los cajones que rodean a este sillón. Por otra parte, totalmente opuesta, también quise mostrarle el diseño de una reja. Un diseño elaborado con multitud de formas geométricas, con lo que, si es preciso, ella puede proteger a la vez que decora su vivienda.

Después de una larga conversación en la que ella me comentó su manera de habitar el sureste, su forma de trabajar, sus costumbres, etc. Y en la que yo le enseñe mis portfolios,  decidí realizarle una fotografía. Quería un retrato en su hogar, lugar donde ella hoy en día realiza sus obras de ganchillo. Comencé a pensar en cómo podría ser la imagen perfecta y lo que tenía muy claro es que la foto la quería realizar en el sofá de su salón, lugar donde ella siempre realiza ganchillo. Pero mis dudas comenzaron a surgir a la hora de plantearme el encuadre de la imagen; ¿Qué sería mejor, realizarla en horizontal o en vertical?. Si la hacía en vertical, podía mostrar un estilo diferente que ella realizaba, ya que encima del sofá tenía un cuadro realizado a punto de cruz; Pero por otra parte, quizás era mejor solo mostrar en lo que yo me iba a centrar durante todos estos meses, su forma de trabajar.

Debido a mis dudas, realicé una bocetación donde dibujé todas las posibilidades mencionadas y así, ir en busca de una imagen que explicase también todo lo hablado con ella anteriormente. 

Esto me llevó a querer mostrar en una sola imagen diferentes estilos que ella hace destacando el más habitual. Decidí tomar el retrato en horizontal para un mejor encuadre, y fotografiar a Bienvenida en un primer plano realizando ganchillo, su método preferido, y en un segundo plano, menos nítido, muestras de otros de sus estilos.
Una vez obtenida la imagen, volví a mi casa y la retoqué, dándole diferentes tonalidades de luz y destacando con más intensidad los elementos más importantes, sobretodo, sus manos mientras realiza los movimientos de uno de sus artes más queridos.

Foto 1- Retrato.

Tras esta reunión, me di cuenta que Bienvenida y yo teníamos una conexión en común: la manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada, que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.
Tenía ganas de seguir trabajando con ella y conocerla mejor. Por ello, consideré que analizar su entorno era una de las mejores maneras para conocerla en profundidad. Para ello, me  adentré en el lugar donde transcurren la mayor parte de sus horas: su hogar

Observé varios objetos y materiales que me llamaron positivamente la atención y que día tras día le acompañan en su vivencia del sureste español. El objeto que más me atrajo fue ese cojín que utiliza como apoyo de su zona lumbar. Se trataba de un cojín que lleva acompañándole muchos años mientras ella realiza ganchillo y siendo éste modificado perimetralmente por ella, dándole un toque personal: un encaje de ganchillo. Eso me hizo apreciar el gran valor sentimental que Bienvenida le tiene y cómo, con el paso de los años, el cojín se ha ido adaptando a la forma dorsal de ella, hallándose más hundido por la parte central, debido a ser la zona que mayor peso recibe y realizando un encaje perfecto entre objeto y ser humano.
Otro objeto importante y fundamental para ella son sus gafas de vista de corta distancia, sin las que no podría realizar la labor de tejer, entre otras muchas. Un objeto vital que lleva utilizando desde hace más de 30 años, en las que se puede apreciar el paso de los años, debido al desgaste y deterioro que presentan. Bienvenida me contaba que el día que las compró eligió unos cristales de tonalidad más oscura para así también poder tejer al aire libre, ya que buscaba unas gafas que se adaptasen a cualquier situación. Vemos unas lentes añejas, que también han ido y van, junto con Bienvenida, en la realización de cada una de sus obras y que sin ellas ya no serían posible éstas. 
No me dejó de impresionar su bolsa de pan. Cómo a partir de tan pocos materiales Bienvenida crea un objeto. Se trata de una bolsa realizada a ganchillo, donde se observa una de las muchas obras de arte que Bienvenida ha realizado durante su estancia por el sureste. Una bolsa única, que diariamente le acompaña cuando se dirige a la panadería. Me fascina la creatividad de este objeto, el pensar en su ejecución y saber de dónde ha emergido.
Y en esta visita, confirmé la originalidad de Bienvenida viendo como adorna sus ganchos mediante gomitas de diferentes colores. El gancho es una herramienta fundamental para la realización de ganchillo, sin el cual sería imposible su ejecución. Pero Bienvenida me comentaba que, sobre todo en verano, le transpiran mucho las manos y esto se convierte en un problema para poder llevar a cabo sus técnicas. De ahí que decidiera proteger sus gancho de forma que pudiera manipularlos sin obtener el deslizamiento de estos mediante gomas flexibles de plástico.

Foto 2- Ejecución de funda para gancho.

Video 1- Demostración.


Por lo tanto, sin duda, los materiales más importantes que rodean a Bienvenida son la diversidad de hilos, imprescindibles para realizar cualquiera de sus tejidos y las gomas de plástico, con las que decora los ganchos con los que teje, entre otros elementos. 
Puesto que uno de los materiales principales que rodean el entorno de Bienvenida son los hilos, consideré preciso realizar un estudio de ellos y experimentar sus propiedades, buscando un nuevo material que reuniese las principales características del hilo convencional y mejorase los problemas que experimentaba éste. El objetivo, era exhibir con un material distinto con el que se pudiera crear unos tejidos coloreados e insólitos a la vez que confortables. A este nuevo material decidí llamarlo Chinluówén.
Chinluówén es un conjunto de hilos revestidos con diferentes elementos que van en busca de un nuevo material con el que se pueda tejer en diferentes tonalidades. Se pretendía crear un tipo de tejido más insólito que reuniese las principales características del hilo convencional, perfeccionando sus defectos de rotura y sencillez. Con Chinluówén obtenemos un material resistente a la tracción, robusto y cálido.

Para la realización del Chinluówén, primero, se procedió a investigar el comportamiento de diferentes tipos de hilos. Para ello, siete variedades de hilos se cortaron con la misma longitud y se sometieron a una fuerza de tensión hasta llegar (alguno de ellos) a romperse, hallando así su capacidad de extensión.
Posteriormente, los hilos se revistieron en su totalidad de algodón y junto con una muestra de hilos sin revestir,  fueron prendidos inmediatamente para así comprobar la resistencia a la combustión de cada uno de ellos, quedando algunos consumidos en su totalidad mientras otros apenas experimentaban cambio alguno. A continuación, se ralló tiza de diferentes tonalidades siendo sus limaduras depositadas en un recipiente para, posteriormente, envolver a los hilos. Puesto que tanto las tizas como los hilos son dos materiales secos, surgió la necesidad de un tercer material para su fijación. Para ello se buscó un material natural que fuera viscoso, para así poder realizar la unión de la tiza con los hilos. Siendo el material elegido el huevo, se procedió a separar la clara de la yema, siendo ambas depositadas en recipientes diferentes. Finalmente, se mezclaron los hilos junto con la clara y las virutas de tiza, y se repitió el mismo proceso con la yema de huevo. Una vez secos, los hilos recubiertos de yema quedaron de color verdoso mientras que los revestidos de clara quedaron violetas, observando así qué tipo de hilo presentaba mayor absorción.
Con estos procesos, conocí más en profundidad las propiedades principales de cada tipo de hilo, entendiendo sus defectos para así ir en busca de un material natural que evolucionara conforme a los procesos realizados y con ello, encontrar un tipo de hilo que se adaptase mejor a las necesidades buscadas (maleable, efectivo, diverso ...).
La realización de este experimento fue causada debido a la inquietud de buscar un tipo de tejido de distintas tonalidades (no realizadas por procesos artificiales), imaginando un tejido de texturas no frecuentes.
Con este estudio aprendí la capacidad de reacción a diferentes procesos, de un material ligero, que a simple vista puede parecer frágil.
Vemos con los procesos experimentados, cómo un mismo material con diferentes acciones reacciona de forma distinta, sufriendo contracciones, cambios de espesor e incluso en ocasiones llegando a fracturarse.

Foto 3- Experimento con hilos.

Foto 4- Experimento con hilos.

Por otra parte, la curiosidad sobre cómo Bienvenida personalizaba sus ganchillos me llevó a querer aprenderlo. Por ello, asistí al domicilio de mi anfitriona donde me explicó que a partir de dos tenedores enfrentados por su parte convexa, va enlazando gomitas con la ayuda de un ganchito. Finalmente obtiene un entrenzado con el que forra sus ganchos. Esto le permite un acolchado y mayor comodidad a la hora de tejer, de forma que sus dedos no quedan dañados debido a la dureza que presentan los ganchos originales.

La creatividad, el efecto de los colores y gomitas entrelazadas, me llevó a querer crear una prótesis para  facilitar el aprendizaje de la realización de una funda para ganchillo.
Tras el estudio de los defectos que ralentizaban su ejecución, observé la necesidad de un soporte para los tenedores, el cual fue realizado de pasta moldeadora para crear una base totalmente rígida y estable. Esto permite colocar la prótesis entre las piernas de forma que no exista la exigencia de tener que estar sosteniendo los tenedores con las manos y así tener estas libres para la mayor rapidez de la ejecución. 

Otra forma de mejorar la rapidez de la ejecución es la creación de dos "paletas" compuestas por tres ganchitos cada una. Dichos ganchos quedan introducidos por los ejes del dentado de los tenedores, permitiendo así ser enlazadas todas las gomas al mismo tiempo, sin tener que ir ligando una tras otra, tal como se haría en su proceso original.


Por último, la ejecución de unos topes realizados del mismo material que la funda (gomas), impiden el escape del entrenzado mientras se realiza su ejecución.

Seguí con el estudio de mi prótesis, ya que buscaba una prótesis gadget que limitase ciertos movimientos para que, con ello, propiciar otros. Para el desarrollo y evolución de esta nueva versión partí de la preexistente (versión 1.0) comenzando con el estudio de las carencias que presentaba mi anterior prótesis y considerando pertinente el desarrollo de un soporte tipo "bandeja", para así, taladrar mi dispositivo anterior a esta y con ello, conseguir una sujeción totalmente estática. Esto a su vez posibilitaba la colocación de aquellos materiales indispensables para la ejecución de la funda para un gancho, como es el caso de las gomas y las "paletas" de ganchos. 
Para la sujeción de esta "bandeja", ideé un cinturón compuesto por dos correas de cinta de persiana, a las que les cosí velcro, para permitir el ajuste perfecto a la cintura, adaptable a cualquier persona. Estas correas van unidas a un soporte triangular, el cual, va atornillado a la "bandeja". De esta forma, la bandeja, consigue adaptarse totalmente al cuerpo, formando un ángulo de 90 grados y  quedando como si fuese una parte más de este.

Pero no hay que olvidar que para la ejecución de una funda para gancho, es muy importante la correcta posición de los brazos. Por ello, mediante un cilindro de madera colocado horizontalmente y con dos cuerdas elásticas adaptables, diseñé un apoyo que te obligaba a la correcta colocación de los brazos. Dicho soporte inicia con el anclaje de un gancho en la parte posterior del cinturón por la espalda finalizando por la parte delantera con el apoyo de los brazos, quedando estos a media altura de los tenedores, para así, realizar la correcta ejecución de la técnica. 
Con esta prótesis móvil (versión 2.0), podemos ejecutar nuestra técnica de cualquier modo; desde sentados en un sofá hasta caminando por la orilla del mar. 

Una vez diseñada mi prótesis, decidí ponerla en funcionamiento. Tras probar mi prótesis en diferentes espacios observé dos carencias:

1) Abertura de brazos: El apoyo de los brazos en el cilindro de madera no quedaba totalmente estático abriéndose estos hacia el exterior.
2) Movimiento de las muñecas: Para la realización de la técnica, las muñecas siempre deben realizar un mismo movimiento.

Para solucionar la primera carencia ideé un cinturón de velcro, el cual, queda totalmente ajustado en la parte superior de los brazos, rodeando al bíceps y tríceps. Con esto, los brazos se quedan totalmente estáticos y definidos en toda su longitud, impidiendo cualquier movimiento y obligando a la correcta colocación de los brazos sin que estos puedan desplazarse hacia el exterior del cilindro. 

Por último, para solucionar el movimiento de las muñecas, diseñé una guía en sentido horizontal. Ésta la realicé mediante la división en dos partes de otro cilindro de madera. Posteriormente, un soporte triangular lo atornillé al cilindro y finalmente, realicé su unión a la bandeja por su parte inferior, de forma que quedase en las manos un tope transversal sirviendo de guía para el correcto movimiento de la realización de la técnica. 

Foto 5- Prótesis versión 1.0

 Foto 6- Prótesis versión 2.0

Foto 7- Prótesis versión 2.0

 Foto 8- Puesta a prueba.

Una vez puesta de nuevo en funcionamiento mi prótesis y comprobando su funcionalidad volví al hogar de mi anfitriona para que ella lo probase. La encontré tejiendo y aprecié ritmos diferentes en su forma de tejer que no sabía a qué se debían. Por ello, decidí seguir con el estudio de su entorno.

Al día siguiente, volví y me senté en el sofá junto a ella mientras tejía. Esto me permitió darme cuenta del ritmo de sus movimientos; ella tejía a una velocidad rápida y constante. Al cabo de un rato, fuimos a la cocina y mientras nos tomábamos un café ella continuó tejiendo. Observé que su ritmo había cambiado; tejía bastante más lento. En ese momento me pregunté: "¿Por qué ha alterado su ritmo?.¿Cuál es el factor?".
Podían ser muchos los factores que influyeran en la alteración de este ritmo. Comencé pensando que se debía a que la cocina no era su lugar habitual, por lo que no gozaba de total comodidad. Hicimos la prueba desplazándonos a otra habitación. Bienvenida empezó de nuevo a tejer y su ritmo no era tan lento como en la cocina, pero tampoco tan rápido como en el salón. En la misma habitación, se situó en otra zona, y su ritmo volvió a ser como el de antes. Hicimos la prueba con el resto de estancias de la casa y sucedía lo mismo. Esto me hizo pensar que, dependiendo de la luz, su concentración era distinta y esto hacía que su ritmo variase.

Tras esta contemplación, vi pertinente realizar el diseño de un sensor luminoso, el cual se encendiese con mayor intensidad en aquellas zonas de la casa donde menos luminosidad hay, y que quedase totalmente apagado en las que hay mayor luminosidad.
Este sensor le permite tanto a Bienvenida como a mí, apreciar aquellas zonas de cada estancia donde su labor de tejer va a ser más productiva.

Para tener una visión clara de estos flujos de luminosidad, consideré oportuno realizar un plano de su hogar. Y mediante una gama de colores indicar la mayor y menor productividad que experimentaba Bienvenida al tejer. Para ello, realicé un croquis rápido in situ y posteriormente lo desarrollé mediante autocad y photoshop.

Foto 9- Sensor de iluminación.

 Foto 10- Flujos.

Tras el estudio realizado y con el análisis de las zonas de iluminación, opté por realizar una instalación-performance la cual explicase cómo sería el entorno de Bienvenida si sólo nos centrásemos a los flujos estudiados anteriormente.

Este estudio analizado en su hogar lo trasladé a mi vivienda, en la que busqué un lugar que congregara diferentes iluminaciones. Opté por escoger los escalones de mi hogar, zona con doble altura, ya que presenta mayor luminosidad  la zona alta, siendo más oscura la zona de baja y la de paso. 
Decidí realizar la performance con hilos, ya que es  el material empleado por mi anfitriona para realizar sus tejidos. Con esta representación, podemos observar cómo la luminosidad llega de forma ordenada por la parte superior, colisionándose con la pared en la que sufre una alteración a oscuridad y desorden, creando todo esto una zona de cobijo (el hogar).
Por lo que esta instalación-performance nos lleva a crear una conexión entre: Material-cobijo-luminosidad-orden/desorden.

Para realizar esta representación de la luminosidad, me inspiré en Grabiel Dawe, artista Mexicano que crea instalaciones coloridas, hechas a base de hilo posicionado de tal manera que, explora diversas perspectivas y profundidades. Sus instalaciones  conectan moda y arquitectura, y se relacionan con la necesidad humana del refugio en todas sus formas. Gabriel quiere dar a los espectadores una experiencia con luz y color. El hilo es tan fino que cuando se usa en gran escala es como si desapareciera, por esta razón, las instalaciones parecen etéreas. A pesar de ser objetivos estáticos, se mueven a medida que uno se mueve, y eso no se puede capturar con una cámara de fotos, por este motivo el artista sugiere que se deben ver y experimentar en persona.

Foto 11- Performance.

Foto 12- Performance.

Video 2- Performance.

Pero aún quedaban más factores por los que el ritmo de Bienvenida se veía alterado a la hora de tejer. Observé que hay tres personajes clave y representativos que conforman su hogar. Éstos son:
1. Una persona- Bienvenida, mi anfitriona.
2. Un animal- Gus, su perro.
3. Una cosa inanimada- la televisión.

Vi pertinente realizar un video y una lámina explicativa en la que se aprecian todos los usuarios que intervienen; con sus actividades, necesidades y espacio arquitectónico usual. También observamos los flujos realizados por estos personajes, cómo Bienvenida interviene en ciertos agentes y como su entorno interviene en ella. 

 Foto 13- Recorridos.


Video 3- Performance.

Por último, realicé otro video con el que “concluí” mi análisis del entorno de Bienvenida. A diferencia del vídeo anterior, efectué algunas intervenciones las cuales me hicieron reflexionar de manera más profunda sobre aquello que le rodea y cuál podría ser una manera de intervenir en su entorno para ser modificado por mí. El vídeo muestra la rutina diaria de Bienvenida: ella tejiendo en su hogar.
Pero hay factores que inconscientemente intervienen en ella y alteran su ritmo de trabajo. En el caso del televisor, experimenté (al cambiar de canal), que ella interrumpía su labor al ver aquellos programas que más le gustaban. Por el contrario, su ritmo no se alteraba con aquellos programas que no le agradaban, ya que eran ignorados. 
Por otra parte, también analicé a su animal de compañía; su perro Gus. Ya en el vídeo anterior vimos cómo su estado cambia y se ve alterado con mi presencia (al ser una persona extraña para él). Esta intranquilidad de Gus hace que mi anfitriona no pueda mantener la concentración tejiendo, por lo que su ritmo volvería a ser modificado, llegando incluso a su interrupción total para poder tranquilizarlo. Decidí experimentar y lanzarle trozos de longaniza, comprobando así que el ritmo de Gus volvía a ser "normal", concentrándose en la comida y olvidándose de mi presencia. 
Al abrir la puerta de la cocina (lugar donde Gus pasa la mayor parte del tiempo), el perro se dirigió hacia Bienvenida (como hace de costumbre), de forma que el ritmo de ella volvía a detenerse para que Gus no dañase sus tejidos. 
Por lo que, profundizando más en su entorno, vemos como a partir de diferentes factores su ritmo alteraba. Ya lo veíamos con la luminosidad y ahora lo vemos con agentes como el televisor o su propio animal de compañía.

Video 4- Intervenciones.

Por último, realicé un breve diagrama (stroryline), donde se muestran todos los factores intervenidos durante estos meses y cómo han ido modificando el ritmo de Bienvenida.

Foto 14- Storyline.

Con todo este estudio, el  pasado 12 de diciembre realicé una representación a escala real del rincón de mi anfitriona, donde plasmé todo el análisis de estos meses. “Performance” en la que proyecté tabiques compuestos  por una red de hilos como representación de la iluminación. En este rincón, como símbolo del salón de mi anfitriona,  pudimos apreciar todo el trabajo realizado durante estos meses,  desde los diferentes análisis de variación de sus ritmos a la hora de tejer, hasta los diferentes talleres en los que se animaba a los visitantes a participar y adentrarse en el mundo según Bienvenida construido por María Eugenia Hernández Blasco.

 Foto 15- El rincón.

  Foto 16- El rincón.

  Foto 17- El rincón.

 Foto 18- El rincón.

  Foto 19- El rincón.

  Foto 20- El rincón.

 Foto 21- El rincón.

Video 5- El rincón.