Esta semana he hipotizado una nueva distribución de los entornos interiores de mi anfitrión para dar vida a nuevos flujos, nuevos desplazamientos. Un nuevo modo de ver y vivir la misma casa. La idea es cambiar los movimientos dentro de la casa. Para hacer este me he valido auxilio de una parrilla cuadrangular de referencia con la cual he revolucionado la entera vivienda. El resultado de la hipótesis le es propuesto en este Storyboard. No se puede hablar todavía de trabajo / idea final, si no de un recorrido que inicia a tomar forma por de los dibujos que me ayudan a entender en que dirección ir por varios virajes y renuncias, y que desembocarán sucesivamente en la realización de un modelo que me permitirá de controlar mejor las relaciones entre los individuales espacios.
Archivo del Autor: Simona Giuliani
Del dibujo al modelo. Rediseñar el nuevo sueño de Mikel.
Tal como ya he dicho en aula en estas semanas, mi voluntad es repensar el entorno más querido a mi anfitrión: su casa. Ademas del aspecto material, aquel sobre el que focalizaré la atención será justo la redistribución interior de los espacios de modo que imaginar y repensar un entorno tan íntimo dónde necesariamente se necesita estar bien.En primer lugar analizaré todos aquellos espacios dónde él pasa la mayor parte del tiempo, dónde se mueve y desarrolla el mayor número de actividad. Y está a partir de estos movimientos, de estos flujos que se producen dentro de la vivienda que parte mi viraje.
He probado a hacer un bosquejo rápido señalando con una línea roja los movimientos que usualmente hace Mikel en casa. Ayudándome con una parrilla reticular que usaré como referencia, y como mi referente hizo, probaré a repensar estos mismos movimientos y por tanto volver a ver la distribución interior de los espacios. Sumando los dos elementos el resultado será el nuevo sueño de mi anfitrión, o mejor la mejoría del mismo.
Para concretar mi idea, partiré de los rediseñas del estado de hecho,es decir la casa así por como se presenta, por luego llegar a mis soluciones proyectivas, ayudándome con los aspectos sobre los estudios atados a Mies que he profundizado. Tal como mi referente, también yo creo iniciar mi viraje por los dibujos, por luego concretarlo en un modelo que pueda darme la posibilidad de controlar mejor los individuales espacios de la unidad familiar.
“Mies van der Rohe y el Racionalismo Arquitectónico.” (artículo llevado de “Arte Contemporaneo”)
Ludwing Mies van der Rohe, representante alemán del racionalismo arquitectónico, nació el 27 de marzo de 1886. Se formó como colaborador en los estudios del arquitecto y diseñador Bruno Paul y con Peter Behrens.

La arquitectura de Mies se caracteriza por la sencillez de los elementos estructurales, por la composición geométrica y por la ausencia total de elementos ornamentales. Se basa en las proporciones.
El interés por los materiales como elemento expresivo define su obra. Emplea la piedra, el mármol, el acero, el vidrio en su más absoluta pureza y trabaja con el hormigón en todas sus posibilidades, como elemento estructural y como material de acabado exterior.
En 1912 Mies van der Rohe abrió su propio estudio en Berlín y durante los primeros años recibió muy pocos encargos. Sus primeros intentos arquitectónicos eran aún conservadores, pero ya muestran el camino que seguirá durante el resto de su carrera.
Realizó proyectos para rascacielos, villas o viviendas unifamiliares. Un ejemplo es el proyecto de un edificio de oficinas situado en el centro de Berlín, en la Fiedrichstrasse. Su propuesta consiste en dos rascacielos de estructura ligera revestidos de cristal, pero que nunca llegaron a construirse.
Los encargos recibidos por particulares para casas de campo, como la Villa Wolf, la casa Esters, la casa Lange y la casa Kempfeld son un estudio de juegos de volúmenes, de planos yuxtapuestos que quedan enfatizados por los materiales elegidos. Los planos rectos de la fachada se cortan con amplios ventanales de cristal o con marquesinas sobre las puertas de acceso.
Mies van der Rohe tenderá cada vez más a la simplicidad, a la abstracción de elementos y búsqueda de plantas racionales que formen un todo continuo. En 1912 conoció a Teo Van Doesburg y al grupo De Stijl, entre los que estaba Mondrian. Su pintura abstracta reducida a formas simplísimas influyó en Mies, ya que a partir de entonces diseña edificios de planos limpios, de paredes abiertas que sobresalen del edificio y se pierden e integran en el jardín. Es una arquitectura en la que los espacios fluyen ente las habitaciones, nunca son cerrados, se abren y se distienden hacia el exterior buscando la integración con el entorno.
La máxima expresión de su estilo se alcanza con El Pabellón de Alemania (Barcelona, 1929) y la Villa Tugendhat (Checoslovaquia, 1928-1930).
El Pabellón de Alemania
Construido como pabellón nacional de Alemania con motivo de la Exposición Universal de Barcelona de 1929, es su obra maestra.
El tamaño del edificio es mucho más pequeño que el resto de las construcciones que formaban parte de la exposición y el lugar de emplazamiento estaba algo apartado. Quizás Mies se sirvió de esto para singularizar su obra.
El edificio está sobre un podium cubierto de travertino, al lado de una pequeña piscina. La cubierta del edificio es plana y está sostenida por ocho pilares de acero que adoptan forma de cruz. Entre los pilares hay unas mamparas de mármol pulido que no tienen función estructural y grandes cristales que dan la impresión de ligereza y luminosidad.

El espacio interior del edificio queda definido así sin muros que no limitasen. Dos patios, cada uno con un estanque encuadran el pabellón.
Los edificios de Mies son puros, precisos, le interesa el espacio. Un espacio fundamentalmente vacío. El Pabellón fue concebido como un juego de planos que basaba su fuerza expresiva en la diafanidad de los espacios, la calidad y diversidad de los materiales y su relación con un entorno cristalino protagonizado por los dos estanques.
La diversidad y riqueza de los materiales, el mármol, el travertino, el agua con el vidrio y el acero constituyen una imagen de relación y penetración entre naturaleza e industria.
El mobiliario también fue diseñado por Mies. Por ejemplo, La silla de Barcelona, de cuero y acero.
El edificio fue desmontado después de la Exposición, en 1930 y reconstruido en el mismo lugar en 1981 por iniciativa del Ayuntamiento de Barcelona. En la actualidad es la sede de la Fundación Mies van der Rohe.
Casa Tugendhat (1930), en Brno, Checoslovaquia
Empleó por primera vez en una vivienda la solución del espacio presentada en el Pabellón de Barcelona. Aquí también utiliza la estructura de pequeños pilares cruciformes que liberan el área de la planta, compuesta por espacios que fluyen entre ligeros paneles de ónice, mármol o madera de ébano. Grandes cristales ocupan toda su altura.
En 1930 es nombrado director de La Escuela de Arte y Diseño de La Bauhaus, primero en Dessau y posteriormente en Berlín. Pero, cuando la escuela es clausurada por el partido nazi, Mies emigra a Estados Unidos.
En Chicago será nombrado director del Instituto de Tecnología de Illinois. Construirá numerosos edificios como el Crown Hall, La casa Farnsworth o el Edificio Seagran.
La casa Farnsworth (1945-1951)
Levantada para la doctora Farnsworth en Chicago, es una caja transparente de cristal y acero. Se elevada cinco pies del suelo y con una distribución fluida, la casa parece flotar sobre el jardín, al igual que las escaleras, que son pequeños rectángulos que comunican el interior con el exterior. El tejado y el suelo se unen por ocho columnas de acero.
Edificio Seagran
Durante esta época Mies también realizará rascacielos. El más destacado es el Edificio Seagran, en Nueva York, de treinta y siete pisos de vidrio y bronce donde reafirma su concepto de función y de espacios abiertos.
“Mies van der Rohe y el Racionalismo Arquitectónico.”
Ludwing Mies van der Rohe, representante alemán del racionalismo arquitectónico, nació el 27 de marzo de 1886. Se formó como colaborador en los estudios del arquitecto y diseñador Bruno Paul y con Peter Behrens.

La arquitectura de Mies se caracteriza por la sencillez de los elementos estructurales, por la composición geométrica y por la ausencia total de elementos ornamentales. Se basa en las proporciones.
El interés por los materiales como elemento expresivo define su obra. Emplea la piedra, el mármol, el acero, el vidrio en su más absoluta pureza y trabaja con el hormigón en todas sus posibilidades, como elemento estructural y como material de acabado exterior.
En 1912 Mies van der Rohe abrió su propio estudio en Berlín y durante los primeros años recibió muy pocos encargos. Sus primeros intentos arquitectónicos eran aún conservadores, pero ya muestran el camino que seguirá durante el resto de su carrera.
Realizó proyectos para rascacielos, villas o viviendas unifamiliares. Un ejemplo es el proyecto de un edificio de oficinas situado en el centro de Berlín, en la Fiedrichstrasse. Su propuesta consiste en dos rascacielos de estructura ligera revestidos de cristal, pero que nunca llegaron a construirse.
Los encargos recibidos por particulares para casas de campo, como la Villa Wolf, la casa Esters, la casa Lange y la casa Kempfeld son un estudio de juegos de volúmenes, de planos yuxtapuestos que quedan enfatizados por los materiales elegidos. Los planos rectos de la fachada se cortan con amplios ventanales de cristal o con marquesinas sobre las puertas de acceso.
Mies van der Rohe tenderá cada vez más a la simplicidad, a la abstracción de elementos y búsqueda de plantas racionales que formen un todo continuo. En 1912 conoció a Teo Van Doesburg y al grupo De Stijl, entre los que estaba Mondrian. Su pintura abstracta reducida a formas simplísimas influyó en Mies, ya que a partir de entonces diseña edificios de planos limpios, de paredes abiertas que sobresalen del edificio y se pierden e integran en el jardín. Es una arquitectura en la que los espacios fluyen ente las habitaciones, nunca son cerrados, se abren y se distienden hacia el exterior buscando la integración con el entorno.
La máxima expresión de su estilo se alcanza con El Pabellón de Alemania (Barcelona, 1929) y la Villa Tugendhat (Checoslovaquia, 1928-1930).
El Pabellón de Alemania
Construido como pabellón nacional de Alemania con motivo de la Exposición Universal de Barcelona de 1929, es su obra maestra.
El tamaño del edificio es mucho más pequeño que el resto de las construcciones que formaban parte de la exposición y el lugar de emplazamiento estaba algo apartado. Quizás Mies se sirvió de esto para singularizar su obra.
El edificio está sobre un podium cubierto de travertino, al lado de una pequeña piscina. La cubierta del edificio es plana y está sostenida por ocho pilares de acero que adoptan forma de cruz. Entre los pilares hay unas mamparas de mármol pulido que no tienen función estructural y grandes cristales que dan la impresión de ligereza y luminosidad.

El espacio interior del edificio queda definido así sin muros que no limitasen. Dos patios, cada uno con un estanque encuadran el pabellón.
Los edificios de Mies son puros, precisos, le interesa el espacio. Un espacio fundamentalmente vacío. El Pabellón fue concebido como un juego de planos que basaba su fuerza expresiva en la diafanidad de los espacios, la calidad y diversidad de los materiales y su relación con un entorno cristalino protagonizado por los dos estanques.
La diversidad y riqueza de los materiales, el mármol, el travertino, el agua con el vidrio y el acero constituyen una imagen de relación y penetración entre naturaleza e industria.
El mobiliario también fue diseñado por Mies. Por ejemplo, La silla de Barcelona, de cuero y acero.
El edificio fue desmontado después de la Exposición, en 1930 y reconstruido en el mismo lugar en 1981 por iniciativa del Ayuntamiento de Barcelona. En la actualidad es la sede de la Fundación Mies van der Rohe.
Casa Tugendhat (1930), en Brno, Checoslovaquia
Empleó por primera vez en una vivienda la solución del espacio presentada en el Pabellón de Barcelona. Aquí también utiliza la estructura de pequeños pilares cruciformes que liberan el área de la planta, compuesta por espacios que fluyen entre ligeros paneles de ónice, mármol o madera de ébano. Grandes cristales ocupan toda su altura.
En 1930 es nombrado director de La Escuela de Arte y Diseño de La Bauhaus, primero en Dessau y posteriormente en Berlín. Pero, cuando la escuela es clausurada por el partido nazi, Mies emigra a Estados Unidos.
En Chicago será nombrado director del Instituto de Tecnología de Illinois. Construirá numerosos edificios como el Crown Hall, La casa Farnsworth o el Edificio Seagran.
La casa Farnsworth (1945-1951)
Levantada para la doctora Farnsworth en Chicago, es una caja transparente de cristal y acero. Se elevada cinco pies del suelo y con una distribución fluida, la casa parece flotar sobre el jardín, al igual que las escaleras, que son pequeños rectángulos que comunican el interior con el exterior. El tejado y el suelo se unen por ocho columnas de acero.
Edificio Seagran
Durante esta época Mies también realizará rascacielos. El más destacado es el Edificio Seagran, en Nueva York, de treinta y siete pisos de vidrio y bronce donde reafirma su concepto de función y de espacios abiertos.
Todo se mueve alrededor de nosotros, pero tampoco nos enteramos de ello.
Recorriendo los lugares de mi anfitrión, he tenido modo de analizar el movimiento del individual contexto. Cada cosa que toma un espacio, tiene a uno su acción: se mueve alrededor de nosotros.
Los lugares de mí analizado son la playa y la casa: los dos entornos dónde él pasa la mayor parte del tiempo, o dónde en todo caso ha dejado principalmente las huellas. Al interior de cada lugar mucho son las “cosas” que se mueven, pero a las veces no nos enteramos tampoco de ello. A mí importa ver lo que es “invisible” antes que lo que todos ven. Aquellos detalles sobre los que no todos tienen cuidado, pero que novenos los que engendran todo.
El “Que hacer” es mucho más amplio de lo que pensamos.
La playa siempre está colmada de gente: niños que corren, chicos que siguen un balón, mujeres que toman el sol.Un niño que juega, que deja sus huellas sobre la arena tal como el mar que se quebranta sobre los riscos. Es no pienses como en el agua que burbujas sobre la olla y que te advierte cuando es el momento de comer, o el silbido de una cafetera que te dice cuando el café está listo que beber; la televisión que se enciende de repente y tú despertador durante la noche.
Son estos pequeños detalles aquellos sobre los que me he agrupado esta semana, aquellas pequeñas cosas sobre los que la mayor parte de la gente no hace caso pero que a las veces soy justo ellos a hacer la diferencia. Esta decisión es informada a su vez con mi referente, Mies Van der Rohe, el que logra dar equilibrio a todo por una arquitectura paradójicamente simple, pero que en realidad, de mi punto de vista, contiene mucha riqueza que justo los pequeños detalles le otorgan.
Para hacer un ejemplo, Mies dijò que los elementos construidos del edificio son ante todo de tres tipos: las partes estructurales reales, es decir las columnas de acero, las paredes divisorias libres y la envoltura externa. También podemos añadir el suelo y el techo, que tienen un papel importante en relación al ‘flujo’ espacial.”
Y ademas dijo: “El plan libre y una estructura regular no pueden ser separados. La estructura regular es la base del plan libre. La estructura es la espinosa dorsal que hace posible el plan libre. Sin este esqueleto la planta sería no libera pero caótica”.
Esta breve cita sirve más cuanto a todavía subrayar de para mí sea importante la relación entre las partes, el movimiento entre las cosas, lo que se produce alrededor de nosotros. Y cualquiera sea la relación que se crea, si estos matices hacen parte del mismo cuadro, no importa cuánta su relación no sea visible, lo que importa es que siempre queda una unión inseparable que es aquél que del equilibrio entre las partes.
Reconstruimos el Sueño Mediterráneo
Durante esta semana he tenido modo de analizar dos elementos que defino llave en mi sueño mediterráneo y que al contempo ponen junto en mi referente con mi anfitrión. Éste son: la madera y el vidrio. Utilizados en las obras arquitectónicas de Mies Van Der Rohe, son dos elementos muy recurrentes en la casa de mi anfitrión, sobre el que en efecto querría focalizar mi atención de estudio para mejorar su sueño.
Os presento brevemente las calidades que los caracterizan.
El arte de la elaboración del vidrio tiene orígenes antiquísimos. En efecto, según algunos testimonios, se supone que algunos elementos en vidrio ya fueran empleado en el antiguo Egipto para reproducir perlas, vajillas, útiles y muchos otros objetos de valor. A partir de la época romana, el vidrio se volvió de fundamental importancia por la creación y modelado de instrumentos.
Así importante de devolverlo todavía utilizado hoy. El vidrio tiene un gran valor. Gracias a ello es posible forjar muchos objetos de empleo cotidiano. En forma pura el vidrio se encuentra en estado duro y transparente, pero expuesto a una fuerte fuente de calor se pone muy maleable, haciéndolo ideal por el modelado. En tiempos como los actuales, de grandes experimentaciones, muchos artistas han localizado en el vidrio el material más idóneo a expresar su estro creativo.
La madera es un material duro y resistente, de origen vegetal, sacado por aquella
parte de la planta que comúnmente llamamos tronco. Ello es utilizado, más allá de que por objetivos artísticos como combustible y como material de construcción. A causa de su rigidez, que lo devuelve parecida a la piedra, la madera no puede ser plasmado, como en cambio ocurre por la cera y por la arcilla, pero puede ser cavado o entallado. Estas dos técnicas preven ambas la remoción de porciones de materia.
Éstas son las características sobre las que me he detenido. Sustancialmente éstos son los materiales que hacen única la casa de mi anfitrión, revistiéndola de objetos particulares y al contempo simple señalado por la presencia de estos únicos dos elementos.
Tomaré inspiración de los mismos para mejorar su vida, su estrella bien dentro de la casa misma, probando a crear un elemento de decoración interior caracterizado por la nota de vidrio y madera.
“Te cuento mi Alicante a través aquéllos detalles que sólo mis ojos pueden tocar.”
“Mis pensamientos conducen la mano y la mano demuestra si el pensamiento es justo.”
Mies van der Rohe ha sido el padre de una arquitectura “piel y huesos” caracterizados por honestidad material e integridad estructural. Santificó el detalle y pensó que Dios residía en los detalles. En aquéllos detalles que, en sus obras, no fueron nunca equivalentes a perifollos o a oropeles estereotipados pero esencia al estado puro. Almas desnudas que hicieron evidente la ecuación sencillez=belleza. Opinión en una frase como “less is morenos” menos el es el más significa creer en vacíos que saben llenar de sentido los lleno.
Ludwig Michael Mies nace en el 1886 a Aquisgrana y muere en el 1969 a Chicago.
Hijo de un cantero, en los primeros años dibuja emplastes y adornos en laboratorios y estudios de Aquisgrana. Del 1904 al 1907 trabaja con Bruno Paul y, al mismo tiempo, le estudia al “Kunstgewerbeschule” (artes sobrepuestos). Del 1908 al 1911 trabaja en el estudio de arquitectura de Peter Beherens donde le conoce Corbusier y Gropius. Bajo la influencia de Beherens, Mies desarrolla un aproche estilístico basado sobre las nuevas técnicas estructurales. También desarrolla una simpatía por el “credo” estético sea del costruttivismo ruso que del De Stijl. Estudia las obras de Karl Friedrich Schinkel, cuyo rigor de las formas le permitirán a Mies de crear un propio lenguaje arquitectónico. En el 1912 deja el estudio de Behrens y el año siguiente abre lo propio estudio a Berlín. La guerra interrumpe su actividad y constituye junto una pausa de reflexión y elaboración de una poética personal: las relaciones de Mies con lo de vanguardia figurativa, de De Stijl al expresionismo al Dadaísmo. Del 1921 al 1925 elabora proyectos por rascacielos en acero y vidrio (1919 y 1920/21) y por casas de campo de ladrillo y cemento armado (1923/24) a Berlín; siempre a Berlín realiza el monumento a K. Liebknecht y Rosa Luxemburg (1926, de inspiración claramente expresionista).
Mies trabaja con la revista G. Material fur elemental Gestaltung, que nace en el 1923 y sólo saldrá por seis números hasta el 1926; en esta revista las filosofías de los dadaístas, neoplasticisti, costruttivisti y surrealistas se encuentran. Por Mies la forma no es el punto de que partir pero sólo el resultado final del proceso proyectivo, en cuyo es esencial el procedimiento. Sus contribuciones mayores a la filosofía arquitectónica de los tarde años veinte y treinta ellos da como director artístico del Weissenhof, promovido por el Deutscher Werkbund, y como director del Bauhaus. Sólo con la participación al Expo 1929 como representante de Alemania, Mies logra expresar en lleno sus ideas, ya que el edificio no tuvo que tener una función si no aquel de representar la cultura arquitectónica alemana; el pabellón de Barcelona le ofrece la posibilidad de experimentar aquellos elementos que caracterizaron su arquitectura futura como el pilar en acero y el telar en acero y vidrio. Sin embargo la búsqueda sobre el telar de acero ya estuvo en curso en el laboratorio arquitectónico de Stoccarda del Weissenhofsiedlung del 1927, en efecto bajo el revoque está presente un esqueleto de acero con tapaduras de ladrillos para permitir un amplio vetratura de los folletos. En el 1929 realiza el pabellón alemán a la exposición internacional de Barcelona. En el pabellón de Barcelona, Ludwig Mies van der Rohe presenta el diccionario de la arquitectura, de manera poética, exaltando de ello las posibilidades. Las losas de las paredes de mármol rojizo y de ónix reluciente, que se extienden bajo la cobertura plana y como suspendida, se vuelven abstractas superficies expresivas. El juego de los reflejos de luz sobre las piedras lisas, sobre las superficies metálicas, sobre los pilares de acero cromado se vuelca sobre dos presas de agua horizontal. El espacio interior y aquel exterior se compenetran armónicamente. Construido sólo como edificio provisional por la exposición internacional, el pabellón se pone pronto célebre por la claridad de su racionalismo. Después de su reconstrucción, el ritmo superior de sus espacios induce a la meditación, en una arquitectura pura, liberada por cada finalidad utilitaria.
En el 1937 emigra a Chicago, dónde dirige del 1938 al 1958 la sección de arquitectura del Armour Institut y, sucesivamente Illinois Institute of Technology – IIT, a pacto que rediseñara de ello el entero campus.
La genialidad de Mies van der Rohe consiste en el haber realizado una arquitectura simple, con el menos posible a nivel estructural, skin and bone, piel y huesos,
tal como él mismo la consideró.
“Alicante mi ciudad eterna tan docil como una nina que descubre en una orilla el secreto del mar que besa la arena” (Lorenzo Vulnes) . Charla con un ex alicantino.
[…] “No es tan simple describir esta ciudad, pero indudablemente puedo decirte que siempre son los detalles que han hecho la diferencia, y gracias a las pequeñas cosas que he construido mi segunda vida, pequeños momentos que nunca olvidaré y que siempre quedarán imprimidos en mi mente. Si por ejemplo tuviera que contar algunos de este, los que me hicieron principalmente sentir a casa entre todas, no puedo no contarte como me gustaba transcurrir mi sábado. Empezaba con una vuelta al mercado central, un sitio por mí encantador lleno de perfumes y ruidos diferentes. Siguia un paseo entre los barrios, de los quales me han fascinado siempre los colores (no olvidaré nunca los colores del barrio blanco que siempre me incantò). Volviendo a casa, después de haber intercambiado alguna charla en la ciudad con los amigos de siempre, y después de un abundante almuerzo, tienìa ganas solamente de relajarme durante un siesta (cosa que en Francia me es difícil a causa de la cotidianidad demasiado frenética). Después seguìa un paseo que me llevaba hasta la playa pasando obviamente por el explanada, en el que cada vez observaba los mosaicos que la caracterizan a pesar del hecho de conocer de memoria aquellos motivos. Llegado al puerto una cerveza y un cigarrillo en frente del mar, fumando un cigarrillo mientras observaba la puesta del sol, era para mí el modo mejor para concluir un día como este antes de la salida nocturna.
La discoteca del fin de semana era el modo mejor para concluir el fin de semana: un vaso, música bonita, la posibilidad de conocer a nueva gente al contempo, pero sobre todo estar con mis amigos que nunca olvidaré.
Esta ciudad me ha dado mucho, quizás no es posible describir cada emoción que me ha regalado. Espero volver allí en breve. En en contempo puedo sólo decirte que es imposible olvidarla.”
About me
Mi nombre es Simona Giuliani y soy una estudiante de la escuela politécnica de lo mediterráneo situado en Palermo. Me he apuntado en esta facultad en el 2010 visto que la cosa que más me importó fue aprender el modo con el cual poder realizar un espacio dónde el hombre pueda estar bien, cualquiera ello fuera. Yendo adelante con mi recorrido he tenido modo de conocer muchos aspectos de esta bonita ciencia exacta que por muchos es sencillamente una técnica decorativa que permite de “adornar” algo. Después de estos años puedo decir que por mí su verdadera belleza está en la perfecta relación que ella crea entre las individuales partes que la componen. Aquél que más me interesa, además del ámbito en el que un día querría especializarme, es la realización de los “pequeños” espacios (a partir de las casas unifamiliares hasta a llegar a la disposición interior de todos aquellos individuales entornos en la que cada uno de nosotros pasa la mayor parte del propio tiempo). Pero la calle todavía es larga, las experiencias de hacer todavía son muchas tal como las cosas de conocer y los nuevos espacios de explorar. De momento tengo muchos sueños, vemos cuál entre éste concretaré.
Sólo puedo decir que se verá cosa y quién me volveré un día.



























