Archivo del Autor: Amalia Gonzalez

La ciudad del playero orfebre

El mediterráneo está caracterizado por su buen tiempo, sus costas, su ambiente… Abel Alfredo Jiménez vino a España junto a su mujer en busca del buen tiempo, la costa y trabajo, con el objetivo de formar una familia en el mediterráneo. Él no solo es un gran orfebre, si no que también es un gran fan de la playa, por lo que aprovecha cada instante de su tiempo libre para trasladarse hasta ella con su familia. Por ello, mi actuación sobre el sueño mediterráneo ha sido en este lugar, con el objetivo de mejorar su estancia aquí y de recrear su visión de sueño mediterráneo.  
Cuando empecé a trabajar con Alfredo sobre sus lugares ideales del sueño mediterráneo me enumeró una gran cantidad, muy parecidos entre todos ellos. Pero no similares por la forma del lugar en sí, si no por las acciones que realiza en ellos. Acciones familiares. Desde un principio, Alfredo me hablaba de la playa como un lugar al que le encanta ir y compartir en familia. Es más, muchas de las veces que le hablaba para quedar con él me decía que estaba en la playa con su familia. La playa no es solo lugar. Son sensaciones, emociones, sentimientos, olores. El sonido del mar, las olas, las gaviotas, niños corriendo y jugando, gente paseando, mujeres contándose sus cosas, el olor del mar mezclado con el de la crema sola. Un cúmulo de sensaciones inagotables. Precisamente, este cúmulo de sensaciones fueron las que me llevaron a elegir este lugar para transformarlo de acuerdo a su sueño mediterráneo.   Comencé por observar la gente que iba allí, qué hacían, qué llevaban, con quién iban, que hacía él cuando iba, qué llevaba él… Y eso me llevó a intentar facilitar el traslado a la playa, es decir, conseguir que la gente no tenga la necesidad de ir tan cargada a la playa, si no que, cuando lleguen, tengan allí lo que necesitan. Un lugar para el disfrute absoluto. De aquí surgió una pérgola entre palmeras que poco a poco fue evolucionando con respecto a sus materiales y su dinámica. Un gran avance fue descubrir el movimiento constante y molesto de la arena debido al viento. De esta dinámica pude hacer un toldo vertical que tapara la arena movida por el viento, y no solo eso, si no que la usara como un medio para evitar la movilidad del toldo vertical debido al viento. Es decir, un problema que se convirtiera en solución. Con algunas referencias seguí avanzando hacia distintas tonalidades de sombra con un cambio en el material, que también tenía como objetivo convertirse en una actividad familiar, además de un intento por camuflar dicha pérgola en el medio ambiente para alterar lo menos posible el medio. Después de este paso volví a retroceder hacia la dinámica de la arena y el viento 
hasta llegar a que la combinación de ambas da lugar a la formación de las dunas. Inicié un estudio sobre la dinámica de la arena, la creación de dunas, las formas de los captadores de arena y los resultados que se obtenían con ellos. De esta manera me di cuenta de que la arena era algo fundamental en la playa y que era parte del atractivo de ésta. Y, volviendo a las sensaciones, si lo que quería era conseguir una estancia más cómoda, conservando las sensaciones propias que caracterizan una playa, ¿Qué mejor forma de hacerlo que usando las propias dunas para ello que producen varias de las sensaciones que allí se encuentran? Se trataría de un proceso lento de formación de dunas con uno de los sistemas de captadores estudiados.  Se instalarían captadores con la menor superficie de huecos posibles, de forma perpendicular a la incidencia del viento, dando lugar con el paso del tiempo a la formación de dunas lo suficientemente grandes para albergar en su interior espacios y recorridos capaces de transmitirnos sensaciones de satisfacción, tranquilidad, aislamiento, paz y, por otro lado, permitirían la realización de actividades tanto individuales como en familia. Estos espacios estarían determinados morfológicamente por su funcionalidad. Cada uno de ellos tendría una determinada forma según la actividad a realizar en ellos y las sensaciones a transmitir. De esta forma se llegaría a una nueva playa en la que abundarían las sensaciones, los flujos, las emociones. Donde la gente podría llegar y realizar su actividad favorita, comer, pasear, relajarse, estudiar. Todo esto combinado con la posibilidad de tener sol o sombra según la preferencia de cada uno, disfrutando del entorno perfecto según el sueño mediterráneo de Alfredo.   











Por último, el dibujo relato:



Maqueta infinita


Para seguir con el proyecto he vuelto a las pruebas con captadores de arena, esta vez obteniendo nuevas ideas y propuestas.


He colocado toda una fila de captadores flexibles de forma perpendicular al viento (que es la forma más eficaz de crear dunas), formándose así una duna de mayor altura y longitud que las anteriores. Mientras estaba con las pruebas, de la arena ha salido una hormiga que me ha recordado a los escarabajos que he visto alguna de las veces que he ido a la playa o a otros insectos que salían de la arena. Esto, junto con algunas sugerencias de las tutorías, me ha hecho pararme a pensar en cómo habitan los animales e insectos allí y en cómo podrían hacerlo las personas.



Las hormigas hacen sus hormigueros con la finalidad de protegerse del sol, la lluvia, los agentes atmosféricos... y lo estructuran en diversas galerías conectadas entre sí. Pues bien, para los humanos se podría utilizar algo similar debajo de la superficie dunar. ¿Qué necesita una persona para pasar un día en la playa? Agua, comida, sombra, un lugar en el que sentarse, libros para leer y pasar el rato, cartas o cualquier otro tipo de entretenimiento. Con los captadores se podrían crear dunas más grandes para hacer debajo de ellas diversas galerías que respondan a las necesidades que tenemos y que podrían ser utilizadas cada vez que fuéramos a la playa.


Para poder llegar a estos espacios debajo de la superficie he utilizado unas bolas transparentes que en un espacio totalmente oscuro quedan iluminadas por la luz que entra desde la superficie a la cual están conectados por unos tubos (la luz que entraba no era la suficiente así que he colocado unos leds que la imitan).










El sueño mediterráneo

Ayer, buscando el sueño mediterráneo, fuimos a San Fulgencio, un lugar en el que la mayoría de sus habitantes son extranjeros. 
Al llegar fuimos a una zona en la que se encontraban todos los comercios: bares, ópticas, supermercados... y entramos en un bar puramente inglés. Y digo puramente inglés no solo por el aspecto exterior que tenía, si no también por la gente que había allí (toda extranjera), la carta escrita solo en inglés, el menú solo con cosas típicas de allí...












Pero en ese bar no pudimos preguntarle nada a la mujer que nos atendía, así que fuimos a dos o tres sitios más en los que tampoco pudimos preguntar nada porque nos decían que estaban trabajando y no podían atendernos. Al final entramos en un kiosco en el que había una mujer que nos atendió. La mujer era de Bilbao, se llamaba Marisa y vino a San Fulgencio  con su marido por trabajo, ya que era una zona en la que había más trabajo que en el Norte. Ambos encontraron trabajo aquí, pero con el tiempo y la llegada de tantos extranjeros abrieron un kiosco y un bar del que se encarga su marido. Al preguntarle que si echaba de menos Bilbao nos dijo que no, que lo único que echaba de menos era a los amigos de allí pero que el sitio y la ciudad no. Prefería el ambiente del mediterráneo, el calor, la gente, la playa... Prefería quedarse aquí.


Revegetación

Una vez conseguidas las dunas se procede a la revegetación de la zona. Cuando paseamos por un parque o por la calle constantemente percibimos aromas: de perfumes de la gente, de las flores,  de los árboles, de las panaderías... Cada lugar tiene su aroma concreto con el que se le identifica. Cuando vas a arenales se respira frescura, el mar, el aroma de los pinos de los alrededores, los distintos olores de las distintas plantas que mezclados dan lugar a un nuevo aroma.

Para hacer más placentero el paseo o el practicar deporte entre las dunas la vegetación es algo muy importante. Hace que te introduzcas en el ambiente, desconectes, atrae insectos que se cruzan en tu camino mientras lo recorres...



Y no solo eso, la vegetación también actúa como captador. Ayuda en la retención de la arena, la conservación y el mantenimiento de las dunas. Es algo de lo que me di cuenta al hacer las pruebas con los captadores, ya que los captadores flexibles están hechos con hojas de pino y tienen unas formas parecidas a las de la vegetación que crece en el carabassí.

Algunas de las plantas que crecen en las dunas son la euphorbia paralias, la ammophila arenaria, la crucianella maritima, teucrium dunense...

Juncus maritimus

Crucianella maritima
Ammophila arenaria
Euphorbia paralias

Pino
Otras plantas de las que no he encontrado el nombre:







Dibujo relato V.3 – Maqueta infinita

Esta semana hemos trabajado sobre la maqueta infinita, en la que cada uno ha colocado su proyecto individual. En mi maqueta he intentado plasmar los recorridos y la continuidad creados entre las dunas de los que he estado hablando en posts anteriores, pero creo que no se ha llegado a apreciar bien en la maqueta infinita porque muchos, al no llegar hasta los espejos, se quedaban cortados. Además de haberse quedado un poco estrechos. Otra parte de la maqueta ha sido realizar una de las estructuras que dan sombra, pero al no haberle colocado una luz no se puede apreciar la sombra que producen.
A continuación adjuntos las fotos de mi maqueta individual y la maqueta grupal:


























Pruebas de captadores de arena

Mi idea es conseguir crear caminos entre las dunas que bañan la playa del carabassí, sin estropearlas ni dañarlas, por las que la gente pueda realizar deporte, paseos... a la vez que disfruta de este paisaje tan bien conservado.

Los captadores de arena se utilizan normalmente para restaurar las dunas costeras, pero ¿por qué no usarlos para crear caminos entre ellas? A partir de esta pregunta, he basado mi avance en la realización de pruebas de captadores a pequeña escala para ver el comportamiento de la arena según el tipo de material o forma del captador.

Captador rígido sin huecos
Los captadores de arena son barreras que pueden estar formadas por diferentes tipos de materiales: ramas muertas de plantas (cañas, matorrales, etc.) tablas de madera u otros materiales como redes, plásticos...  La ventaja de los dos primeros tipos es que son biodegradables y una vez colocados se pueden dejar en el lugar. Su función es reducir la velocidad del viento y con ello, disminuir la carga de arena transportada, dando lugar a la acumulación de arena, aumentando la altura y anchura del depósito.La acumulación de arena y la morfología de las dunas que se forman depende, entre otras, de la porosidad del sistema de captación, la altura, inclinación y la distancia entre filas de captadores.


Captador flexible
En los captadores de arena rígidos sin huecos la cantidad de viento que traspasa es muy pequeña, al igual que la cantidad de granos de arena que transporta. Esto provoca que en el lado por el que incide el viento se forme una acumulación de arena mayor que la del lado por el que no incide. En el caso de estos captadores serían biodegradables, lo que permitiría dejarlos en la playa dando lugar a dunas con mayores alturas. Si por el contrario se retiran, las dunas perderían parte de su altura pero aún así se conservarían en gran medida. Si el viento incidiera con gran fuerza, el choque contra los captadores daría lugar a un remolino que haría un agujero justo en la parte que está en contacto con el captador, creando la duna un poco antes.
Captador rígido con huecos

Cuando los captadores de arena rígidos tienen huecos entre los paneles que los conforman el viento no actúa de la misma manera sobre las dunas. Al tener pequeñas separaciones el viento choca contra el captador pero en menor medida que si no tuviera huecos. Al ir aumentando las separaciones va disminuyendo la cantidad de masa por lo que sigue disminuyendo la cantidad de aire que choca. De igual forma sucede con la arena. Al poseer estos huecos no se forma una duna con tanta pendiente por un lado y tan poca por el otro, si no que se va formando de manera más homogénea.Lo mismo ocurre con los captadores de arena rígidos con rejilla.

Captador flexible
En los captadores de arena flexibles hay una diferencia con los rígidos en cuanto a la relación altura-anchura. Mientras que con los rígidos las dunas se forman creciendo más en altura que en anchura, en los flexibles las dunas se forman en anchura unas 7 veces, más o menos, más que en altura. La densidad de los captadores flexibles influye de igual manera que en los captadores rígidos.


Captador con rejilla grande
Cuanto menor sea la distancia entre las filas de captadores mayor será la acumulación de arena en esa zona. Además, si las filas se colocan de forma perpendicular a los vientos la captación de arena también es mayor.

Con esta información sacada de la puesta en práctica sería posible colocar los captadores de forma que la acumulación produjera caminos entre la misma. Una vez formados estos caminos la gente comenzaría a pasar entre ellos abriéndolos y haciéndolos más claros cada vez. Esta acción se reforzaría por último con ayuda de maquinaria que alisara y terminara de completar los caminos.
Captador con rejilla pequeña


                                     






Caminos dunares

Hace unos días fui a casa de Alfredo a hablar con él con el fin de poder avanzar mi proyecto en alguna dirección. Cuando llegué estaba con su hija viendo la tele y comenzamos a charlar los tres. Su hija hace atletismo y él hacía hace años, y entre unas cosas y otras salió el tema del deporte, de entrenamientos y demás. Comentaron lo bien que estaría tener zonas de entrenamiento por la playa, la posibilidad de unir deporte y ocio en un mismo lugar, etc.
Eso me dio una idea. La posibilidad de crear caminos entre las dunas por los que se pueda correr, andar o hacer deporte y que todos lleguen al final a una zona de estiramientos y entrenamiento. Así, a la vez que se practica deporte, se disfruta del rico entorno dunar que cubre la playa del carabassí.


Una duna es una acumulación de arena, en los desiertos o el litoral, generada principalmente por el viento. Sabiendo esto, a la hora de crear caminos entre ellas y para seguir la dinámica anterior de jugar con el viento y la arena lo haría redireccionando el viento  o colocando objetos y cosas que me ayudaran a aprovechar el mismo viento para crear las dunas de la forma que a mi me convenga y así dar lugar a dichos caminos.

En cierto modo consistiría en realizar una restauración dunar mediante técnicas ecológicas a través de captadores  de arena. Poco a poco se irían conformando los caminos a través de las dunas por los que iría pasando la gente, cosa que por el desgaste y el paso ayudaría y aceleraría el proceso de formación de los caminos hasta verse acabados.

Dibujo-relato3



Hasta el momento todavía había algunos matices que concretar y sobre los que no había tratado casi nada o prácticamente nada. Siguiendo con el proyecto en el dibujo relato he avanzado sobre estos temas. 
Uno de estos avances ha sido las barras de acero inoxidable de las que cuelgan las telas que paran el viento y la arena y que al mismo tiempo, sujetan la parte superior de alambre plano. Al principio pensé en hacerlas de madera o plástico pero no soportarían bien los agentes atmosféricos. Así que opté mejor por algún tipo de metal, concretamente el acero inoxidable. 
El acero inoxidable es una aleación de hierro y carbono que contiene por definición entre un 10% y un 12% de cromo. Aunque hay algunos tipos de acero inoxidable que contienen otros elementos aleantes. Este acero un tipo de acero resistente a la corrosión, ya que el cromo que contiene posee gran afinidad por el oxígeno y reacciona con él evitando la corrosión del hierro contenido en la aleación. Como en todo, existe una gran variedad de tipos de acero inoxidable pero los más empleados para funciones estructurales son los aceros inoxidables austeníticos. Los aceros austeníticos son los que contienen más de un 7% de níquel y se denominan así porque tienen una estructura metalográfica recocida, formada básicamente por austenita.
Estos aceros proporcionan una buena combinación de resistencia a la corrosión y de las propiedades de fabricación. Tienen a su vez una resistencia elevada y también una alta resistencia al desgaste, con una muy buena resistencia a la corrosión bajo tensión.
El comportamiento tensión-deformación del acero inoxidable difiere del comportamiento del acero en varios aspectos. La diferencia más importante está en la forma de la curva tensión-deformación. El acero tiene un comportamiento elástico lineal hasta su límite elástico y una zona plana antes del endurecimiento por deformación mientras que el acero inoxidable presenta una curva tensión-deformación con forma más redondeada sin límite elástico.



En cuanto a la sección se tratará de una sección circular hueca que permita la introducción de la tela en su interior. Lo que permitirá a su vez un método sencillo de plegado que consistirá en enrollar la tela alrededor del cajón y atándola una vez enrollada con un cordón.


reconstruccion-4, materiales-2, recuperación

Una vez planteada un poco la idea base de utilizar ese material y con qué finalidad procedí a realizar unas pequeñas pruebas de sombras con maquetas siguiendo el ejemplo de François Roche, quien hacía este tipo de pruebas para comprobar si eran operativas o no sus propuestas. Un ejemplo de ello se ve en su estudio del concepto "el edificio nunca muere" del que hace una prueba que expone en el 
Bienal de Arquitectura de Venecia.
Para las maquetas planteé tres tipos de sombras, conseguidas según la cantidad de material de alambre plano que pusiera.

En primer lugar está la maqueta con muy poco nivel de sombra:




A continuación la que tiene una sombra media:



Y, por último la que produce una sombra completa:



También hice la prueba del camuflaje en la naturaleza del cual obtuve dos resultados. Por un lado hacia el lado en el que se encontraba la vegetación podía pasar desapercibida, pero, por otro, hacia el lado del mar cuyo objetivo era que parecieran algas flotando, no parecía nada.



A la hora de hacer estas pruebas tuve que esperar unos días, ya que estaba haciendo una semana con mal tiempo así que las dejé encima de una mesa. Cuando fui a cogerlas para llevarlas a la playa  me di cuenta de que el material había cedido un par de centímetros hacia abajo, lo que me lleva a cambiar la altura de los toldos a una mayor.