La primera idea que hay que tener clara de las rampas para saltos de bicis es que funcionan con cambios de energía potencial gravitatoria a energía cinética. Por ello es necesario que haya una rampa como punto de partida, que dote a la bici de suficiente energía potencial.
Esa energía cinética se puede utilizar de distintas maneras, la más conocida es finalizar la superficie en forma angulosa, así se utiliza la energía cinética obtenida hasta ese punto como impulso para saltar, de forma que cuanto más energía potencial tuvieses al principio (cuanto más alta y empinada sea la rampa) más energía potencial, y por lo tanto adquiere más energía cinética.
Otro tipo de rampa para saltos es “la rampa ondulante”, que juega con el teorema de conservación de la energía mecánica, juega con el intercambio de energía potencial gravitatoria entre los puntos más altos de cada tramo de rampa y la energía cinética de los puntos más bajos.
Estos dos tipos de rampa se pueden combinar, de forma que en el punto más alto de cada tramo de rampa encontramos un salto anguloso, de forma que estos saltos cuentan con más energía, ya que hay que sumar la energía potencial adquirida en el salto.
Por ultimo encontramos peraltes, de forma que a la hora de girar poder canalizar toda la energía cinética para ir por la pared. Sino sería imposible girar.










