Mi camino en la asignatura de Proyectos II inicia en el momento en que decido cómo elegir a mi anfitrión. Tras una larga búsqueda entre varios contactos que podrían ser útiles, por fin coincido con la persona acertada que cumple todos los requisitos: vivir en el sureste por placer y realizar una actividad de la cual yo quiera aprender.
De este modo os presento a María, una chica extranjera que, como muchos otros, encontró aquí en el sureste una forma de vida tal y como ella quería. María proviene del sur de Inglaterra, de Jersey, la isla situada en el estrecho de la Mancha. Vino a vivir a España cuando era niña, pero sus padres siempre decidían volver a Inglaterra. Desde entonces, ella siempre quiso volver a España. Así que en 1990 volvió y aquí se encuentra todavía.
El propósito que le llevó a querer habitar en nuestra zona fue simplemente la tranquilidad y serenidad que le proporciona el lugar, para poder dedicarse a lo que más le gusta. Se dedica a actividades muy variadas, como el Pole Dance como forma de equilibrar el cuerpo, o la meditación.
El motivo por el que decidí elegirla como anfitriona fue la positividad y el entusiasmo que transmite, además de haber visto una ligera relación entre la arquitectura y sus formas de trabajar. Mediante el baile y sus ejercicios, trata de entender las bases del cuerpo, su construcción y funcionamiento en cada interacción que ella hace; lo que es equiparable con “la arquitectura del cuerpo humano” en cierto modo.
Del mismo modo que yo quiero aprender de ella, de cómo ha llegado hasta aquí y de su forma de vida, es importante también que ella pueda conocer cuáles son mis habilidades que guardan esa relación entre nosotras. Es en este momento es cuando le muestro el portfolio que yo misma he elaborado. Realizarlo no fue tarea fácil, pues tienes que buscar muy bien qué ciertas cosas son las acertadas para encajar. Finalmente, decidí centrar mi portfolio en mis habilidades con el baile, algo que me relaciona directamente con su actividad, como si fuera nuestro punto de convergencia.Para ello, realicé unos fotomontajes que mostraran la esencia del baile, los movimientos, mediante diferentes posiciones de los pies que representan pasos de baile. Con ello, también quise mostrar la materialidad que esto supone, en el casi de los diferentes tipos de calzado para cada tipo de movimiento. Por otra parte, sentí la necesidad de mostrar aquello de lo cual estoy orgullosa de poder haberlo conseguido. Se trata de los diferentes dibujos que realicé el curso pasado en la asignatura AIG l, dibujos a mano alzada y abstracciones que, a primera vista no parecían tener ninguna relación con María, pero al mostrárselos quedó entusiasmada y se interesó mucho por el tipo de arquitectura dibujada, la cual le recordaba a su sala de trabajo, con toda esa tendencia a dibujar elementos rectilíneos de metal, como es la barra del Pole Dance.


Llegó la hora entonces de mostrar quien es realmente María y su oficio. Para ello acudí al lugar donde da clases y así obtener su retrato. La sala se encontraba en su casa, donde pasamos una buena tarde conversando, a la vez que yo me llenaba de nuevas ideas. Con todo ese entorno que ella me mostró, más esas ideas que iban apareciendo empecé a componer mi retrato. Lo primero que hice fue lanzar al suelo todo esos cojines que abundaban en la sala, ya que esa fue la forma en la que estuvimos sentadas gran parte de la tarde, y los cuales representan la comodidadde cada persona como ella había hablado. Además de esos cojines, pensé que era buena idea que María apareciese representando ese equilibrio que es tan necesario para la postura correcta del cuerpo humano. De este modo hice que María saliera sentada sobre una almohadilla de goma espuma que ella usa en sus diversos ejercicios, con el fin de conseguir un mayor equilibrio. También me habló de lo importante que son las bases de apoyo para un buen rendimiento de las articulaciones del cuerpo, de ahí la aparición de las pelotas violetas superpuestas una encima de otra. Finalmente hice que la fotografía se centrara en lo que he llamado el objeto clavede su entorno, dicho colgante que a primera vista no significa nada, pues es el típico colgante de las puertas en las tiendas. Sin embargo, creo que reunía todo aquello que habíamos hablado aquella tarde. El colgante representa el equilibrio puro pero, ante cualquier estímulo, sus elementos chocan, produciéndose un sonido diferente, que hace que mantengas tu atención en él. Como se puede observar, la presencia de las barras de baile existe, pero de una manera muy secundaria; pues el Pole Dance no es solo bailar semidesnuda en una barra de metal, sino que es un baile que nos ofrece resistencia, ejercicios buenos para corregir nuestra postura,… Esta es la manera en la que María hace uso de sus barras, es por eso que no quise centrarme en ellas. Al realizar la fotografía, me percaté de ciertos objetos de ruido alrededor, así que intenté hacerlos desaparecer mediante un efecto óptico que representa velocidad, ya que María proporciona el espacio en el tiempo mediante la práctica de sus ejercicios.


Esta ha sido la forma con la que me he enfrentado a las primeras experiencias de este trayecto. Creo que elegir a María como anfitriona ha sido una muy buena idea, ya que hay un gran vínculo entre nosotras que hace que me plantee qué tipo de arquitecta estoy siendo a la hora de trabajar con ella. La arquitectura del cuerpo sería ese producto obtenido entre ambas, cuerpo y arquitectura vistos desde un mismo punto de vista. Esta será la manera en la que trabajaré con ella, pudiendo descubrir sus intereses y motivaciones que le han llevado a habitar el sureste del país.