De entre los innumerables materiales del entorno de mi anfitriona, me he decantado trabajar con la madera, pues es lo que más se puede acercar al modo de trabajar de mi referente, Óscar Niemeyer.
Niemeyer trabajaba dotando de forma curva a todo, al contrario que su mentor, Le Corbusier, el cual criticó su obra por alejarse de lo racional. Además, Niemeyer innovó con el uso del hormigón armado, que le daba la posibilidad de conjugar escutura y estructura al mismo tiempo.
Intentando hacer algo análogo a Niemeyer con el hormigón, propongo la idea de crear una “madera armada”, para potenciar sus cualidades de resistencia y así utilizarla para pavimentos públicos (parques, paseos). Ésta se formaría por planchas de madera unidas, entre las cuales se instalaría una malla de acero. Dependiendo de las cargas a soportar, se seguirían añadiendo planchas y mallas hasta obtener un tablón que diera las prestaciones deseadas.
Además de utilizar esta madera con curvaturas, tal y como lo hacía Niemeyer, de este modo, se dotaría al entorno de mayor belleza y se le daría un aspecto más tropical, deshinibido.
Pienso que esto ayudaría a acercar el entorno de mi anfitriona un poco más a su sueño mediterráneo y para ello he realizado un croquis al estilo de mi referente, sin líneas rectas y dos esquemas, (1) sobre cómo sería la idea de armar la madera y (2) sobre una estructura de un bar-chiringuito de playa con una cubierta curba de madera.









