Para el trabajo de esta semana se nos pedía una prótesis que nos permitiese desarrollar rápidamente una habilidad, un gadget que fuese capaz de condensar meses de entrenamiento en días u horas.
Lo primero que hice fue preguntar a mi anfitrión, Jimmy, para que me dijese varios problemas que se le hayan presentado a él durante su carrera como profesor de inglés particular. Tras hablar de diversos hándicaps que se había encontrado en su vida profesional llegamos al problema que he decidido solucionar, los malos hábitos posturales. Jimmy considera que esto es un factor que afecta al alumno de inglés, pero que sobre todo le puede afectar al profesor por estar más horas sentado. Este es un problema que Jimmy ha superado, pero que hasta no hace mucho le venía amargando las clases, según sus palabras, Jimmy no prestaba mucha atención a sentarse bien, así pues tenía una mala postura en la silla alumno tras alumno durante todo el día, y al final de la tarde el dolor de espalda y la fatiga se le hacían insoportables.
Hablando sobre cómo solucionarlo, me contó que lo que había que hacer es tener la espalda recta en todo momento, y los hombros en línea con las caderas.
Así pues decidí corregir este problema diseñando una prótesis que te obligase y acostumbrase a mantener la espalda recta y los hombros en línea con las caderas. Para ello decidí recrear los huesos del torso y la espalda. En dicha recreación, intentaría imitar la forma de esos huesos que tenemos en el tronco. Cómo pieza central tenemos la columna vertebral, que es la que da forma a la espalda, y para hacerla me he basado en la curvatura natural de mi columna y he alabeado una platina de aluminio imitando esa forma. También podemos ver las piezas que corresponden a los omoplatos y la clavícula, un poco más abstraídas y hechas del mismo modo que la columna, con la función de mantener los hombros en su sitio (es decir, en línea con las caderas), y acostumbre al cuerpo a mantener esa postura.



















