05_CdT: “Criado, T. S. (2014, June 20). ¿Una vida fuera de catálogo? La transformación colaborativa del mercado de ayudas técnicas. Retrieved 18 September 2017” [L_06_11_2017]

Criado, T. S. (2014, June 20). ¿Una vida fuera de catálogo? La transformación colaborativa del mercado de ayudas técnicas. Retrieved 18 September 2017

 

 

 

 

 


En este texto titulado “¿Una vida fuera de catálogo? La transformación colaborativa del mercado de ayudas técnicas” redactado por Tomás Sánchez Criado, describe en la primera parte de este texto el cómo pretendía realizar una publicación o hacer visible la “innovación cacharrera del colectivo de personas con diversidad funcional”. Un cúmulo de aparatos que buscan el hacer la vida más fácil por medio de la estética o la reconstrucción, con el fin de no denotar la presencia de la intervención.

El motivo de estos talleres es además de generar estos elementos que recita en el texto, es generar alianzas entre estos creadores o “chapuzas”. Estos elementos generados con sofisticados métodos de sofisticación tecnológica pretenden crear un catálogo en el que se clasifiquen estos elementos creados en “casa”.

En el primer apartado introductorio titulado “una vida de catálogo”, explica y recita diferentes catálogos tanto para personas discapacitadas (por parte del ministerio de salud) un catálogo pensado para carteras de servicios gestionadas por diferentes administraciones, siendo público da lugar a uso para ciudadanos con crisis o necesidad de estos elementos.

Explica la definición de catálogo que contextualiza como no sólo un conjunto de cosas disponibles, sino que también como tecnología del gobierno, en el caso de catálogos gubernamentales. Estos elementos son una forma de articular lo visible y de toma de decisiones sobre ello. Este catálogo oficial tiene restricciones en cuanto a la libertad de las personas que se ven obligadas a su uso. Forman parte de éste elementos estandarizados, certificados y homologados para la seguridad de los que los utilizan, objetos que se alquilan temporalmente o se compran por medio de vendedores privados, con el fin de satisfacer las necesidades de los grupos de población que los necesitan.

Lo que se busca con estos talleres es crear sociedades que permitan un avance para estos grupos de la sociedad que necesitan estos elementos tan indispensables en sus vidas, que en los catálogos oficiales están recortados.

Este caso me recuerda el programa de cálculo de la eficiencia energética publicado en la web gubernamental del colegio de arquitectos proporcionada por el ministerio de vivienda “Lider Calener” que tiene un motor de cálculo súper avanzado comprado a las empresas estadounidenses, pero que vienen recortadas con un rango de funcionamiento notablemente inferior al de los estados unidos y con un entorno de trabajo totalmente obsoleto desde hace varios años, y viendo la situación, sin ningún tipo de intención en actualizar el programa.

Debido a los altos precios de estas adaptaciones que se ponen a estos productos, en comparación con las pensiones de estos tipos de personas, no es algo racional, por ello es por lo que ha surgido este colectivo que intentan implementar diferentes arreglos para generar este bienestar. Este tipo de coberturas y los desorbitados precios de estos catálogos han llevado a batalla a estos diferentes grupos colaborativos.

Por ello en el segundo apartado se explica la transformación colaborativa de los mercados de ayudas técnicas en las que se centra sobre todo en el reciclaje y reutilización, la prosperación e incentivación de la auto-construcción y la tecnología de bajo coste que viene junto a la fabricación distribuida y el diseño abierto que está al alcance de cualquiera que quiera utilizarlo, sin ningún ánimo de lucro.

En este punto, los discapacitados forman parte de la fabricación y la prueba de sus elementos “cacharros” y son solo ellos los que dan el visto bueno tanto al precio como al diseño y funcionalidad final del cacharro.

Una de las alternativas es el re-uso y reciclaje de diferentes elementos pone el ejemplo de prótesis ortopédicas que se pueden reutilizar para mantener en vida otras prótesis. Se potencia el mantener y promover una cultura de reparación y no simplemente de usar y tirar, si no que aprovechar lo que se tiene para seguir utilizando el resto de cosas útiles y caras a la vez.

Otro método es la auto fabricación y la tecnología de bajo coste que consiste en fabricación de elementos hechos a medida para cada uno, lo cual evoca una creatividad exuberante que permite crear tu propia tecnología para sobrevivir, siempre y cuando se esté sopesando la balanza entre la calidad – precio que cada uno ponga sobre la mesa.

Por último, encontramos la alternativa de libre fabricación, que consiste en crear tu propia tecnología por medio de elementos que ya están en libre distribución como por ejemplo las impresoras 3D que nos permiten la fabricación de innumerable cantidad de elementos Low Cost. Todo esto unido a las licencias de Free Hardware, nos da la posibilidad de generar nuestra propia tecnología a medida de cada cual.

En resumen, el taller de la “chatarrera” lo que pretende es salirse del catálogo, permitir a las personas que no se pueden permitir estas prótesis que se les ofrece, que puedan permitirse fabricarse unas a medida para ellos, y de esa manera independizarser del reducido listado de productos que les ofrece el ministerio.