03_CdT: The Sympathy of Things: Ruskin and the Ecology of Design (2nd ed.).

portada

Spuybroek, L. (2016). The Sympathy of Things: Ruskin and the Ecology of Design (2nd ed.). London; New York: Bloomsbury Academic. PÁGINAS 169-186 (en lel pdf las páginas están cambiadas, es la sección “Ruskin: the parasitical sublime” 2ª parte).

 

 

 

 

 


Cosas sublimes

Nos introduce en los diferentes pensamientos entre Heidegger y Ruskin, entre la crítica de la tecnología y la estética de las cosas. La importancia que le da Heidegger a las cosas, que intenta liberarlas de la interferencia humana. Nos da un ejemplo que la naturaleza de las cosas es el tema por excelencia de los artistas, ejemplificando con las pinturas de Vincent van Gogh, quien describe la vida de unos zapatos, la huella que se les denota en cuanto al uso que se les dio. El camino que toman los artistas entre el sentimiento y la simpatía, generando ese objeto de encuentro entre el tiempo y la superficie. Heidegger escoge el ejemplo de los zapatos no solo por lo pintoresco, si no por lo que evoca. Al analizar la vida de estos zapatos, llega a confundir lo pintoresco con lo sublime, ya que las cosas no están abiertas al mundo, si no a las relaciones con otras cosas. Cada vez que el discurso cambia al diseño de un mundo o medio ambiente, nos convertimos automáticamente en parte de lo sublime. Siguiendo con el símil de los zapatos, Heidegger acentúa que estos zapatos, sin unos pies no sirven de nada, cuya función es proteger de la tormenta, barro.

En cambio, Ruskin, pone el ejemplo de la cabaña, como un parásito que ya no es de carácter nómada, sino que es un contrapeso o forma de sobrellevar. El pintoresco de Ruskin no reside en lo sublime, si no en construir las vidas y hogares, su importancia para el humano. Para Ruskin, el cielo y la tierra no se oponen, si no que generan esa línea de diseño y estructuración por medio de los elementos naturales, como el agua y el viento. Es esa línea que está entre el exterior y los hogares, generando la tecnología que divide los mundos del hogar y la naturaleza.

Las principales diferencias entre estos dos pensadores es que Heidegger se centra en algunas de las etapas, dejando el resto, como algo inferior a los “ingenieros o constructores”; mientras que Ruskin, les pone un cuidado extraordinario a todas las etapas del proceso. El cuidado de Ruskin como una forma de diseño y mantenimiento.

Ambos pensadores prescinden de la importancia de las herramientas y los ejemplos que dedican, sino que lo realmente interesante e importante es lo que representan, como el ejemplo de la jarra, de esculpir con arcilla una jarra o el vacío, la ausencia de la materia. La construcción tiene que ver con la presencia y la necesidad de conservación material, mientras que la arquitectura tiene que ver con lo que no tiene ningún uso en absoluto.

Los sublime se transforma en el concepto modernista del espacio para Heidegger, demasiado grande, vistoso y absoluto.

Ruskin cree que el diseño es un velo del resultado, una mera construcción, mientras que Heidegger lo ve como un desvelamiento, una construcción del vacío.

El diseño a través de la fabricación, coches y demás, se diseña por medio de dibujo, prototipos y rascado de los volúmenes resultantes. Este tipo de fabricación es más bien artesanal aplicado tanto en los coches como en las latas de refrescos.

El comodín tecnológico

En este apartado difiere el modo de visión, por medio de objetos contemporáneos de que presentan rasgos tenológicamente pintorescos, actualizando de mantera de posición de Ruskin. Nos denota el ejemplo de pantalón vaquero que se desgastan conforme se van usando, sufriendo un cambio mecánico de un material limpio a uno viejo y desgastado; pero también existen pantalones que vienen fabricados con desgaste. Este proceso sufre al colocar estos pantalones limpios en grandes tambores de agua y piedra. Estos pantalones normalmente valen el doble del precio de pantalones limpios y nuevos.

Ruskin, como bien hemos dicho, defiende la combinación entre el diseño y la fabricación. Por tanto, el proceso de lavado de los pantalones con la piedra pómez, no consiste en debilitar a los pantalones, si no que en aparentar la antigüedad. El reino de las máquinas, en el que todo es posible, sin tomar las premisas planteadas por ambos autores anteriores, con la total libertad de desarrollar. Las máquinas y la industrialización hacen el mismo papel que la naturaleza en los tiempos anteriores, pues encontramos en ella la libertad y el salvajismo que necesitamos.

Todo objeto tecnológico tiene la capacidad de hacernos vulnerables ante el mundo externo, el internet, los móviles y demás servicios que son indispensables en la actualidad para cada uno de los individuos que establecen todos los sustratos sociales. La continua evolución y el desarrollo incontrolable tienen la cara oculta de destrucción de todo lo que es personal.

Las máquinas están destinadas a liberar al hombre de producción en pequeñas cantidades, ya que la máquina genera producción de monotonía en grandísimas cantidades en su comparación con el hombre.

La pregunta clave es ¿podemos dejar la naturaleza, como un elemento de destino para la producción de recursos, parar la industria y dejar que la naturaleza produzca estos recursos que necesitamos para subsistir?

Por último, se describe una situación idílica, en la que cada usuario se podría personalizar todo lo que se produce, lo cual quiere decir que cada lata de Coca-Cola sería diferente a las demás, por tanto, el sabor de la Coca-Cola también y que este proceso seguiría de la misma forma.

 


En definitiva, y para resumir, es un texto bastante complejo en el que residen ideas claves, la PRODUCCIÓN, en primer lugar se explican por medio de 2 filósofos que tienen puntos de mira radicalmente diferentes según los procesos que elaboran y los que valoran en una producción de un producto. En la actualidad, la producción ha avanzado hasta unos límites estelares en los que ni nos podemos imaginar hasta donde podemos llegar. La personalización y el deleite personal de la identidad propia hoy en día están en auge y es lo que se valoriza en mayor medida en los productos que se adquieren. En mi caso, puedo relacionar esto con el bolso o la libreta que me hice, no hay ni habrá una igual ni por asomo, ya que cumplen mis funciones básicas, para las que diseñé estos productos.