01_CdT: Defensa de la escuela. Una cuestión pública

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Masschelein, J., & Simons, M. (2014). Defensa de la escuela. Una cuestión pública. Miño y Dávila. Accesible en https://lirias.kuleuven.be/handle/123456789/455095 INTRODUCCIÓN (pags. 3 y 4) + “¿Qué es lo escolar?” + “VI. Una cuestión de suspensión” + “VII. Una cuestión de profanación” (Pags. 10 a 19)

 

 

 

 


 

En el texto de Masschelein “Defensa de la escuela”, comienza con la explicación histórica de la escuela, de sus comienzos en la antigua cultura de Grecia, en la que accedían a la enseñanza con el privilegio los militares y las élites aristocráticas. En la escuela se aprendía a las habilidades básicas de colaboración y modales, disciplina y obediencia. Algo más tarde se le fueron sumando el resto del pueblo primitivo, sin ningún tipo de descendencia de privilegio, generando de esa forma tiempo libre para los niños, obteniendo de esa forma la oportunidad de entrar en la élite, ya que los griegos desvinculaban el conocimiento del lugar social en el que nacían los niños. Aplicando un carácter de igualdad en la sociedad.

Comenta que en muchos casos se ha intentado arrebatar el carácter de la escuela de enseñar y hacer una extensión de la familia, generando ciudadanos correctos y buenos. Ese intento de “desescolarización” se ha realizado para romper con el tiempo libre y generar una escuela productiva. Lo que llamamos hoy la escuela, es un tiempo no aprovechado “desescolarización”.

El tiempo de descanso se ha convertido en tiempo productivo que es el motor de la economía actual (la industria del ocio). El objetivo de la escuela es separar a los alumnos de diferentes órdenes sociales y económicos y llevarlos a un tiempo igualitario, desconectando a los jóvenes del tiempo que ocupaban en casa para trabajar. Por lo que, en la actualidad, el objetivo no es salvaguardar la antigua escuela, si no que generar una escuela del futuro.

El punto en el que un niño ingresa en la escuela es cuando empieza a independizarse, lo cual, los padres consideran doloroso. La función del profesor consiste en generar un trabajo no productivo, a diferencia de lo que se les pide a los otros profesionales del mundo, el profesor lo único que tiene que presentar son los resultados de los éxitos académicos que consigue. Tal y como se ha comentado, el tiempo escolar no es económicamente productivo, pero a lo largo de la escolarización, existen suspensos, lo cual quiere decir que el estudiante no está a la altura del desarrollo de los demás, un tiempo no productivo. Esta perspectiva tiene una relevancia importante en la vida profesional en forma del “temor al suspenso”, pero en este caso económicamente relevante.

En la obra titulada “Mal de escuela” de Pennac, se describe la capacidad que tiene la escuela de desenlazar al estudiante de la realidad que le rodea en la vida cotidiana sin tener en cuenta sus capacidades; para poder reflexionar sobre el futuro y ellos mismos. Por lo que Pennac considera el tiempo que se pasa en la escuela como un tiempo de abandono de todas las reglas y expectativas del exterior. La escuela crea igualdad de tiempo libre. “La escuela es un veículo sin un fin determinado”.

La caracterización del estudio y de la escuela es por medio de la pizarra y el pupitre, tal y como en la antigua Grecia, con el fin de que los jóvenes se sumerjan en las explicaciones del profesor. Todas las actividades se generan sin ningún objetivo en el mundo exterior, si no que esa transformación de algo en un juego, desvincula del mundo real, iniciando una situación en la que los niños comienzan a investigar e interesarse por las cosas por medio de interés y atención.

En mi opinión, este texto completa al texto de la tesis de Enrique Nieto, en la que describe el punto de fijación en el que se encuentra la AeA. El juego que nos lleva al mundo exterior, con responsabilidades y obligaciones. En la escuela te puedes soltar y divagar con el fin de investigar cualquier tema sin miedo a “suspender” o ningún tipo de represalias.